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Con Alberto "Beto" Fantini

Tripartismo y diálogo social, el mejor escudo contra la pandemia

El secretario general de la Federación Gremial del Personal de la Carne y sus Derivados de Argentina analizó la realidad del sector en su país, y ponderó la acción tripartita como la razón principal de que los contagios por Covid-19 no afecten de forma masiva a los trabajadores y trabajadoras de la industria frigorífica.
Alberto “Beto” Fantini | Foto: Nelson Godoy

-¿Cuál es la situación de la pandemia en los frigoríficos en Argentina?
-El problema mayor está en el conurbano bonaerense, donde se registra el mayor número de infectados en los frigoríficos. Quilmes, Pacheco y el frigorífico Frimsa, en Escobar, son los tres con más trabajadores con Coronavirus.

De todas las plantas frigoríficas, sólo en cuatro o cinco la situación fue más crítica; en el resto la aplicación de los protocolos sanitarios elaborados por el gobierno, la Federación y las empresas vienen dando buenos resultados.

No obstante, el panorama es oscuro. Hasta hace unos días no teníamos ningún infectado en la ciudad de Rosario (zona frigorífica por excelencia), y esta semana se cuentan unos 80 contagiados.

-¿Qué sucede con esos trabajadores?
-Todas las empresas del sector están pagando el salario integral a los trabajadores que se tienen que retirar por la pandemia, o forman parte del grupo de riesgo.

-¿Qué medias preventivas han implementado?
-Además de aquellas que todos conocen, en Rosario, en un frigorífico de JBS donde antes había un comedor, ahora hay ocho para evitar la aglomeración.

Tengo que destacar que la Federación cuenta con los servicios de un reconocido infectólogo que nos asesora y monitorea los protocolos que están siendo aplicados en los diferentes frigoríficos.

Por otro lado, reitero, los trabajadores y trabajadoras representados por la Federación que están con el virus o forman parte de la población de riesgo cuentan con el total de sus ingresos. Resultaría dramático que, además de estar enfermos o impedidos de trabajar, no pudieran contar con su salario.

Un monitoreo permanente

-En Brasil se estima que hasta el 30 por ciento de los trabajadores y trabajadoras del sector están contaminados, siendo JBS una de los principales focos de diseminación del virus. ¿Cómo es la situación en Argentina?
-Acá tenemos reportes diarios sobre los infectados. Todos los sindicatos y nuestros delegados recorren las plantas diariamente, se exige que las empresas cumplan estrictamente con los protocolos.

Algunas no lo estaban haciendo y con la presión se han puesto al día.

-Entiendo que en Argentina JBS mantiene un diálogo permanente con los sindicatos, mientras que en Brasil no solo no escucha a las organizaciones sindicales, sino que hasta se niega a negociar con el propio Ministerio Público de Trabajo.
-Aquí con el Grupo Minervaque adquirió JBS en Argentina en 2017 – tenemos reuniones de coordinación periódicas sobre seguridad.

Al menos una vez a la semana los sindicatos y la empresa se reúnen, y si hay alguna irregularidad se observa y se aplican correctivos.

El frigorífico Swift, de Minerva, es el que tiene ocho comedores.

-En algunos frigoríficos de Brasil, los trabajadores usan hasta cinco días seguidos el mismo tapabocas…
-Acá se usa doble protección y se cuida la vida útil de los equipos protectores, y en esto tienen mucho que ver los sindicatos que están permanentemente monitoreando que se cumplan todos los protocolos de bioseguridad.

El sector de la planta donde se registra algún caso es inmediatamente aislado, al igual que el trabajador portador del virus, y se hace una desinfección general del lugar.

Los protocolos se vienen cumpliendo a rajatabla.

Tripartismo y diálogo

-Tú destacas el diálogo permanente entre las empresas, el gobierno y los sindicatos, algo que en el hermano país no existe.
-Sin dudas. Acá la población en general está acatando la cuarentena. Aunque se realicen manifestaciones, hay una conciencia ciudadana sobre el tema.

El gobierno ha tenido mucho que ver, ha tomado la pandemia con mucha seriedad, algo que vemos que en Brasil no se da, porque parece que el gobierno de Jair Bolsonaro va a contramano de lo que dice la ciencia.

La importancia del Estado y los sindicatos

-¿Qué es, en tu opinión, lo que marca la diferencia entre los sectores frigoríficos de Brasil y de Argentina?
-Sin dudas la presencia del Estado, que ha tenido un rol protagónico desde que estalló la pandemia, que ha marcado las directrices para el cuidado de los ciudadanos y ha promocionado la presencia permanente de los sindicatos en las diferentes plantas frigoríficas, donde la principal preocupación es la salud de los compañeros y compañeras; el resto se verá más adelante.

-¿Qué pasaría si los sindicatos no tuvieran la fuerza que tienen, el gobierno fuera omiso y las empresas hicieran lo que les parece?
-Estaríamos casi en las mismas condiciones que Brasil, no tengo dudas.

Reitero, lo que sucede en Argentina es que el Estado no se desentiende de la pandemia y viene tomando las medidas que considera necesarias para proteger al pueblo, con sus aciertos y sus errores, pero está ahí.

Por otro lado, la Federación realiza un trabajo permanente con el gobierno central, los ministerios concernidos y las cámaras empresariales correspondientes. Los sindicatos, por su parte, están en constante negociación con los gobiernos municipales, con las autoridades de la salud, y monitoreando todas las plantas. Aquí no se hacen asambleas afuera de los frigoríficos, como he visto en Brasil, para informar a los trabajadores y trabajadoras. Los sindicatos y nuestros delegados actúan con total libertad dentro de las plantas.

Está todo coordinado de forma tripartita y con el foco en la salud de las personas como prioridad.