Brasil | GÉNERO | VIOLENCIA

Con Maria dos Anjos Mezquita
Denuncian casos de esterilización forzada de mujeres pobres por orden judicial en un municipio paulista

Una violación de los derechos humanos fundamentales

La directora de la Contratuh y presidenta del Consejo Estadual de la Condición Femenina de São Paulo participó de una audiencia pública convocada por la Orden de Abogados de Brasil (OAB) que trató el tema de la esterilización forzada –una práctica recurrente, según parece- en el municipio paulista de Mococa.

“La OAB solicitó esta audiencia pública, el pasado martes 26 debido a diversas denuncias sobre esterilizaciones sin el consentimiento de las mujeres, algo que incurre en violencia de género pero que también es una flagrante violación de los derechos individuales y humanos”, destacó Maria.

El caso emblemático que llamó la atención de la OAB fue el de Janaína Quirino de Souza, de 36 años, presa desde hace siete meses por tráfico de drogas.

“El hospital que atendió a Janaína cuando fue a dar a luz pidió a la justicia de Mococa la realización de la esterilización, y aunque la involucrada no dio el consentimiento, el juez autorizó la operación.

Esta mujer fue tratada como un mero objeto procesual sin ningún tipo de derechos”, denunció.

Según informó Maria, tanto la OAB como el Consejo Estadual de la Condición Femenina que ella preside observan esto con mucha preocupación pues temen que este tipo de medidas judiciales se tornen políticas públicas en Brasil.

“Necesitamos de medidas urgentes que impidan este tipo de accionar de la justicia en nuestro país. No podemos aceptar que ningún promotor o juez decida sobre los derechos individuales fundamentales de las mujeres o de cualquier otro individuo”, enfatizó.

La dirigente también señaló que se están investigando otros casos para poder actuar y evitar este tipo de violencia hacia las mujeres.

La OAB considera que el Ministerio Público debe analizar seriamente estos casos, porque hay riesgo de que se torne una práctica habitual o incluso una política del sistema jurídico para enfrentar las epidemias de drogas, esterilizando o mutilando a miles de mujeres.

“El asunto es grave y felizmente se sumaron varias organizaciones a la investigación para que podamos combatir esta violencia, que generalmente sufren las mujeres pobres y en contexto de vulnerabilidad.

Si no lo evitamos es el fin de los derechos humanos en Brasil”.


En Montevideo,
Amalia Antúnez