La náusea, todas las náuseas

La calma de Elena Zaffaroni, la delicadeza cansada de Alba González, la bronca, la fuerza y la claridad conceptual de Ignacio Errandonea: distintas maneras de los integrantes de la Asociación de Familiares de Uruguayos Desaparecidos dar cuenta de una dignidad, un hartazgo, un no va más y de poner los puntos sobre las íes en momentos en que uno no puede más que sentir arcadas. Náuseas.

(Ausencia de) Autocrítica

La autocrítica es el diván de los movimientos populares. Es la única posibilidad que tenemos de aprender y de corregir rumbos. Es el momento de mirarnos colectivamente, sincerarnos y sacar cuentas de aciertos y errores. Pero es un ejercicio en extinción, quizá porque en cierto período abusamos o usamos la crítica para destriparnos, para enfilar la bronca contra los compañeros, en vez de hacerla de ida y vuelta: crítica atada a la autocrítica.

Una avalancha de denuncias

El presidente Sebastián Piñera largó lastre al cambiar a la mitad del gabinete, pero las protestas en Chile continúan y las asociaciones de derechos humanos denuncian el encubrimiento del gobierno al violentísimo accionar de los cuerpos de represión. “El modelo debe ser radicalmente cambiado”, dicen los manifestantes.

Una rabia social no canalizada

Lo que demuestran las movilizaciones sociales que tienen lugar en Chile es la crisis aguda de consenso en que ha entrado el modelo neoliberal aplicado casi sin interrupciones desde hace 40 años, dijo a La Rel Igor Goicovic Donoso, doctor en Filosofía y Letras por la Universidad de Murcia y profesor de historia en la Universidad Católica de Valparaíso.