Dole, a su manera…

Mientras la agroindustria costarricense es objeto de denuncias e investigaciones oficiales por el incremento de casos de Covid-19 en las plantaciones, porque se profundiza la situación de precariedad que padecen los trabajadores migrantes que representan un alto porcentaje del personal contratado, y no modifica las míseras remuneraciones que abona, la transnacional Dole muestra sus uñas, exige más rendimiento y amenaza con despidos.

“El norte del país vive un apartheid de hecho”

La noticia del cierre por graves incumplimientos de 92 empresas agroindustriales (fincas y empacadoras) en los cantones fronterizos con Nicaragua, sumado a 57 órdenes sanitarias y decenas de sanciones por violar el código laboral, está causando un enorme revuelo en Costa Rica(1). Frank Ulloa, asesor de la Rel UITA, conversó sobre esta situación.