Una Marcha del Silencio virtual copa las redes y las casas

Debía ser una de las manifestaciones más concurridas en 25 años. El contexto político, con la llegada al gobierno de una suerte de “partido militar”, hacía prever que así sería. Pero el coronavirus cambió las cosas y la Marcha del Silencio, que reúne a decenas de miles de personas en las calles de Montevideo desde 1996 por verdad y justicia sobre los detenidos desaparecidos, tuvo que reinventarse.

Un virus autoritario

En los 10 años que lleva en el poder, el primer ministro húngaro Viktor Orbán ha intervenido para imponer recortes a la atención médica, a las pensiones y a los beneficios de desempleo, promover la privatización de servicios públicos y limitar los derechos de negociación colectiva. La UE ha mirado para otro lado.

La puerta está abierta, caminemos

A medida que pasan los días, las semanas, y los meses, quienes intentamos mantenernos informados con fuentes variadas y de supuesta calidad comprobamos que es casi imposible comprender cabalmente dónde y cómo fue que el primer ser humano recibió al COVID-19.

El sindicato mandó a parar

En un comunicado el Sindicato de Trabajadores de Coca Cola (STCC) informa de la paralización que viene siendo realizada en virtud de los atropellos por parte de los representantes de Fetrabe (Federación de Transportistas de Bebidas), donde se desconoce la negociación colectiva, se aplican descuentos económicos unilateralmente, sanciones disciplinarias, cambios de operativa y un constante intento de persecución sindical.

Las mujeres, las más afectadas

Estamos frente a un fenómeno que va más allá del impacto en la salud, que ha dejado ver la fragilidad de todo el sistema y que nos hace pensar si no estamos frente a un mecanismo de reordenamiento socioeconómico global, fundamentado en el ya viejo y conocido capitalismo. Por otro lado, esta pandemia global está teniendo impactos desproporcionados en las mujeres.

Una de mafiosos y corruptos

El término “lawfare” fue acuñado por primera vez en 1975 en un artículo publicado por dos humanistas australianos, John Carlson y Neville Thomas Yeomans titulado “Hacia dónde va la ley: humanidad o barbarie”. Se trata de una vieja práctica para asegurar el dominio de los poderosos y desacreditar a quienes se les oponen.