La Marcha tomó otras formas

Este año la Marcha del Silencio, que habitualmente reúne a decenas de miles de personas por las calles de Montevideo en reclamo de verdad y justicia por las personas desaparecidas la dictadura, debió tomar otras formas.

Una Marcha del Silencio virtual copa las redes y las casas

Debía ser una de las manifestaciones más concurridas en 25 años. El contexto político, con la llegada al gobierno de una suerte de “partido militar”, hacía prever que así sería. Pero el coronavirus cambió las cosas y la Marcha del Silencio, que reúne a decenas de miles de personas en las calles de Montevideo desde 1996 por verdad y justicia sobre los detenidos desaparecidos, tuvo que reinventarse.

El sindicato mandó a parar

En un comunicado el Sindicato de Trabajadores de Coca Cola (STCC) informa de la paralización que viene siendo realizada en virtud de los atropellos por parte de los representantes de Fetrabe (Federación de Transportistas de Bebidas), donde se desconoce la negociación colectiva, se aplican descuentos económicos unilateralmente, sanciones disciplinarias, cambios de operativa y un constante intento de persecución sindical.

El rol protagónico de la Rel UITA en tiempos de dictadura

La oficina de la Rel UITA fue, en los años más duros de la dictadura uruguaya, punto de encuentro de jóvenes trabajadores y trabajadoras que conformarían luego el Plenario Intersindical de Trabajadores (PIT), heredera de la Convención Nacional de Trabajadores (CNT), declarada ilegal y cuyos principales dirigentes estaban en el exilio, presos, desaparecidos o habían sido asesinados.