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¿De qué independencia estamos hablando?

El 15 de septiembre, fecha en que los países centroamericanos conmemoran el aniversario de la independencia del yugo español, el pueblo hondureño volvió a las calles. Puntual como la marea, llegó la represión del régimen.

Una nutrida movilización recorrió el Boulevard Francisco Morazán -dedicado al firme partidario y promotor de la unidad centroamericana- una de las principales arterias de la capital Tegucigalpa.

Durante el recorrido hacia el centro de la ciudad, una muchedumbre se posó frente a la sede del Comité de Familiares de Detenidos Desaparecidos en Honduras (Cofadeh), cuyas paredes externas habían sido cubiertas de fotos de las víctimas de tantas décadas de represión, desaparición y muerte.

Familiares de los presos políticos de la crisis post-electoral del noviembre pasado saludaron y abrazaron los manifestantes que masivamente se acercaban al lugar.

El acto final de la masiva movilización se llevó a cabo en el Parque Central. Mientras el ex presidente Manuel Zelaya estaba hablando desde una tarima, recordando que sí es posible derrotar la dictadura del presidente usurpador Juan Orlando Hernández, la policía comenzó a atacar a los manifestantes indefensos, haciendo un uso indiscriminado y desproporcionado de gases lacrimógenos y liquido urticante.

El parque fue rápidamente saturado de gases y la gente huyó en desbandada. Durante el injustificado ataque, miembros del canal opositor UNE TV fueron agredidos por agentes y simultáneamente comenzó una cacería por las calles estrechas del centro.

Por su parte en la norteña San Pedro Sula, la población que también había rechazado las celebraciones oficiales era reprimida con igual violencia, con un saldo de varias personas detenidas.

Antes de que comenzara la represión, tanto el ex presidente y actual coordinador del partido Libertad y Refundación (Libre) como los oradores que le precedieron recordaron a la multitud que, este 15 de septiembre, no había nada que celebrar y que el país no vive ninguna independencia.

Honduras sigue hundida en la pobreza y la violencia; su territorio y los bienes comunes están siendo acaparados y saqueados por el gran capital nacional y transnacional; la corrupción y la impunidad campean; los pueblos negros, indígenas y las familias campesinas están sufriendo ataques sistemáticos y destierro; los derechos fundamentales son constantemente vulnerados.

¿De cuál independencia estamos hablando?


Fecha: 15 de septiembre 2018
Lugar: Tegucigalpa
Fotos: Giorgio Trucchi