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Con el fiscal Marvin David Sazo

La lucha contra la impunidad

La fiscalía general y el movimiento sindical guatemalteco están generando ámbitos de trabajo común que, con las dificultades del caso, han permitido avanzar en las investigaciones de ataques a líderes sindicales y sociales.

-¿La fiscalía dispone de datos sobre el total de sindicalistas asesinados en Guatemala?
-Sí, desde 2005 han sido asesinados 90 sindicalistas.

Este año ha habido cuatro. La mayoría eran dirigentes de sus organizaciones.

-De esos cuatro, dos eran miembros de nuestra afiliada Festras…
-Efectivamente.

Además de estas muertes, cada mes recibimos entre 10 y 20 denuncias de distinta índole, por alguna persecución, alguna amenaza, alguna coacción, alguna falsedad.

Creo que si el Ministerio de Gobernación (Interior) atiende nuestras solicitudes de protección cuando recibimos alguna denuncia podremos ir avanzando.

De nuestra parte se han implementado mecanismos para investigar violaciones y para proteger a los denunciantes, por ejemplo a los sindicalistas.

-¿Se han producido avances en esta materia en los últimos años?
-Desde 2013 se han producido algunos avances significativos.

Uno de ellos es un convenio entre los sindicatos y el Ministerio Público que crea un espacio para poder discutir los temas de violencia antisindical y los ataques, incluidos los asesinatos.

Ese espacio ha ido generando confianza entre las dos partes. En ese ámbito, los sindicalistas pueden informarnos de los ataques que sufren y nos dan el contexto en que se producen, por ejemplo si un asesinato está relacionado con algún conflicto en alguna empresa.

Eso permitió que pudiéramos ir mucho más allá en las investigaciones. En estos años obtuvimos 21 sentencias, cinco de ellas en 2017.

Se trata de un gran avance para el Ministerio Público, no sólo en materia de investigación sino para hacer cumplir uno de sus cometidos, que no estaba cumpliendo anteriormente: velar por la protección de las personas y castigar a los culpables de delitos.

Ahora, cuando se denuncia un hecho de violencia contra un sindicalista el Ministerio Público pone en marcha de inmediato los mecanismos de protección.

Producto de este acercamiento con el sector sindical se pudo también legitimar un instructivo, el 1-2015, que nos brinda todos los parámetros de investigación en casos de atentados contra sindicalistas.

“Construimos una labor junto a la gente”

-La impunidad alimenta la violencia…
-Sí, por supuesto.

Una de las tareas que tiene hoy la Fiscalía General es dar cuenta de los casos en que no ha habido avances y hacer ver las dificultades existentes para que las investigaciones progresen y cómo superarlas.

Yo soy de la idea de que debemos siempre ir al área en que se producen los hechos, una y otra vez si es necesario.

Siempre hay algún testigo, alguien que puede decir qué fue lo que pasó. Casos de 2009 los hemos podido resolver ahora investigando, analizando, interrogando.


En Guatemala, Gerardo Iglesias