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Con Ramón Bulnes

Sitraina retoma negociación colectiva

Después de siete largos años, el Instituto Nacional Agrario (INA) aceptó volver a sentarse para terminar de negociar un nuevo convenio colectivo. Para el sindicato, defender los derechos adquiridos, asegurar la estabilidad laboral y lograr un aumento salarial concorde con la realidad económica del país sigue siendo lo primordial.

La negociación colectiva se había estancado en junio del 2011, cuando las autoridades del INA se habían empecinado en querer desmejorar cláusulas que garantizan la libertad sindical y la estabilidad laboral.

“El 1 de agosto volvimos a sentarnos y en menos de un mes hemos firmado 13 de las 17 cláusulas pendientes, más la actualización de la cláusula de salario mínimo a la nueva ley aprobada por el gobierno.

Ahora estamos abordando los puntos más controversiales que tienen que ver con las cláusulas económicas”, dijo a La Rel, Ramón Bulnes, presidente de la junta directiva central del Sitraina1.

Bulnes explicó que las autoridades agrarias están proponiendo un aumento del 3,9 por ciento, que equivale al dato anual de inflación. El desembolso estaría condicionado a la congelación de la cláusula de vacaciones.

Son condiciones que no podemos aceptar. En los últimos siete años no hemos recibido aumentos salariales y la tasa de inflación acumulada es superior al 30 por ciento.

Además -continuó Bulnes- hay compañeras y compañeros a los cuales no se les han estado pagando las vacaciones durante cinco o seis años. Varios casos los hemos llevado hasta los tribunales y hemos ganado en dos instancias.

No podemos permitir que se desmejoren cláusulas ya negociadas, ni queremos retroceder en derechos adquiridos”, manifestó.

El presidente del Sitraina alertó también sobre la situación de más de 30 trabajadores, que han superado la edad de jubilación y que siguen trabajando porque el INA no les garantiza el desembolso del cien por ciento de sus prestaciones.

“Con el plan de reestructuración del INA impulsado por el gobierno se pretendía cerrar varias oficinas regionales y reducir drásticamente el personal.

Varias personas renunciaron por la incertidumbre. Otras no quisieron aceptar que se les cancelara solamente el 70 por ciento de sus prestaciones.

Hay 32 compañeros que han superado la edad de jubilación, algunos de ellos muy enfermos, que siguen trabajando porque no quieren aceptar lo que consideran un chantaje”, lamentó Bulnes.

Pese a los recortes económicos y al plan de reestructuración, la lucha dilatada y estratégica del Sitraina ha garantizado su sobrevivencia, “esto no hubiera sido posible sin el respaldo permanente de la UITA”, concluyó.


1 Sindicato de Trabajadores del Instituto Nacional Agrario

En Tegucigalpa, Giorgio Trucchi y Gerardo Iglesias