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Con Johannes Specht
Sobre el alcance del convenio colectivo del sector cárnico

“Un gran éxito”

El dirigente de la NGG conversó con La Rel sobre los importantes avances de la última negociación colectiva que estuvo marcada por un largo y complicado proceso, pero que finalmente resultó en una gran victoria para el movimiento sindical alemán en general y para los trabajadores y trabajadoras del sector cárnico en particular.

Amalia Antúnez y Jaqueline Leite


Johannes Specht | Foto: Rel UITA

-¿Cómo llegan a este acuerdo?
-Durante los tres meses que nos llevó la negociación, tuvimos que realizar paros y huelgas para presionar al sector empresarial a negociar mejoras salariales para el grupo de trabajadores y trabajadoras más sumergidos que ganaban apenas un salario mínimo estatal.

Luego de ese largo y duro proceso, finalmente a fines de mayo logramos un aumento que se realizará por etapas y que alcanza un 28 por ciento de incremento total.

Algo que para nosotros es altamente positivo, pues de todas las ramas de la producción que representa la NGG, la frigorífica era la que tenía los peores salarios y las peores condiciones laborales.

-¿A cuántos trabajadores abarca el acuerdo y qué impactos tiene?
La industria frigorífica en Alemania emplea 160.000 personas y al menos una cuarta parte de estas ganaban un salario mínimo, como efecto directo, con el convenio firmado unos 40.000 trabajadores y trabajadoras pasan a ganar más.

Pero además, indirectamente el acuerdo favorece la negociación de nuevos convenios colectivos para este sector, que hasta entonces contaba con muy pocas empresas que tuvieran uno. Era muy común encontrarse con compañías que pagaban lo que les parecía y como les parecía.

Entonces este acuerdo que logramos es el segundo gran éxito que tuvimos, el primero fue la nueva ley que establece un límite para el trabajo temporal en empresas procesadoras de carne.

Protección legal inédita

-¿De qué se trata específicamente esa nueva ley?
-En diciembre de 2020, el parlamento alemán adoptó una nueva y estricta ley para mejorar los controles en el sector cárnico y que introducirá severas multas en casos de infracciones.

La nueva ley que entró en vigor en enero de este año prohíbe la subcontratación y el trabajo a través de agencias de trabajo temporal en los sectores de faena y procesamiento de carne.

-¿La ley abarca a trabajadores migrantes?
-Con esta nueva legislación, aproximadamente 35.000 trabajadores de Europa Central y del Este pasaron a ser empleados directamente por las empresas.

Lo que fue altamente positivo, pues estos trabajadores que antes venían solo hacer temporada y volvían a sus países de origen, y que no se organizaban sindicalmente, ahora pueden traer a sus familias a vivir a Alemania, y están dispuestos a pertenecer a un sindicato.

Desde que NGG comenzó con esta negociación, entre los logros que obtuvimos está el aumento en el número de afiliados. Sumamos más de 1400 nuevos miembros.

Una lucha común

-Durante el proceso de negociación recibieron la solidaridad del movimiento sindical de América Latina, en especial de Brasil. ¿Cómo evalúas eso?
-Fue algo muy importante para nosotros como dirigentes, pero sobre todo para los trabajadores y trabajadoras de las bases que recibían los mensajes de la UITA y de la Regional Latinoamericana con mucha alegría y emoción. La Rel UITA estuvo muy activa en este sentido.

Fue como la confirmación de que no estaban solos en la lucha. Que las condiciones laborales del sector cárnico son bastante similares en otras latitudes y las expresiones de solidaridad que nos llegaron demuestran que la clase obrera está más conectada que nunca.