
Adela Torres, secretaria general del Sintrainagro, compartió con La Rel su evaluación del evento.
-¿Cuál es tu evaluación de este Primer Encuentro?
-Hubo una participación masiva de mujeres que trabajan tantos en los sectores de la agroindustria como en el sector agroalimentario.
Ellas se involucraron en las diferentes actividades y se sintieron coparticipes de este proyecto de defensa de sus derechos que impulsa Sintrainagro.
Las compañeras que venían de otros departamentos y regiones nos pidieron que las visitemos y que sigamos involucrándolas en nuestras actividades. En fin, ha sido una experiencia maravillosa y muy enriquecedora.
-¿Cuáles fueron las problemáticas que más relieve alcanzaron durante estos dos días de trabajo e intercambio?
-Entre las principales problemáticas, las trabajadoras señalaron el acoso laboral -muchas veces acompañado por el acoso sexual-, la persecución sindical y las enfermedades laborales.
Además, casi todas han lamentado la falta de apoyo de parte de los compañeros dirigentes sindicales de las subdirectivas de nuestra organización.
-En el caso de Urabá, algo que aparece con fuerza es la reivindicación de una mayor contratación de mujeres en las plantaciones bananeras…
-Es algo que nos preocupa mucho y lo hemos venido estableciendo en los convenios colectivos firmados con las empresas, para que se contrate por lo menos a una mujer por cada finca.
Lamentablemente, no todos lo han hecho y seguimos enfrentándonos a una clara discriminación hacia las mujeres trabajadoras.
Hemos estado trabajando junto al Servicio Nacional de Aprendizaje (SENA) en un programa de capacitación estatal dirigido a las mujeres que deseen formación en determinadas áreas.
Desafortunadamente, aun capacitadas, sí las mujeres no tienen dónde practicar, su inserción laboral se torna muy difícil.
-Habrá que socializar con la Asociación de Bananeros de Colombia (Augura) esto que las mujeres levantan como una reivindicación muy sentida.
-Así es. Invitamos al presidente de Augura al evento, para que pudiera escuchar los testimonios de las mujeres. Desafortunadamente no pudo llegar.
Sin embargo, en estos próximos días nos vamos a reunir para tratar ese mismo tema, y ver de qué manera podemos trabajar de manera conjunta.
-Además, hay que reconocer que en la época de la violencia terrible que sacudió a Urabá, fueron las mujeres que se incorporaron al trabajo en las plantaciones. Ahí no había discriminación y fueron ellas que salvaron la producción…
-Los propietarios hasta ponían avisos en las emisoras porque no había suficiente mano de obra, porque la violencia expulsó a miles de hombres. Y quienes se atrevían a ir eran las mujeres.
-Lamentablemente, Patricia Alonso, presidenta del Comité Latinoamericano de la Mujer de la UITA (CLAMU), no pudo participar en el evento…
-Son cosas que suceden, pero, independientemente que no pudo estar, sentimos que estaba ahí con nosotras, mandándonos fuerza.
Seguramente habrá otra ocasión para poder compartir y trabajar juntas.



