
Este último punto fue una conquista para la salud de los trabajadores. Según el dirigente, debido al indiscriminado uso de agrotóxicos en las plantaciones, con las lluvias se incrementa el riesgo de contaminación por el agua que permanece en el suelo de las zonas cultivadas.
“Por otro lado, se mantuvieron todas las cláusulas ya conquistadas sin la imposición del Banco de Horas. El empresariado dio un paso atrás en ese aspecto”, señaló D’Angelo.
Consultado acerca de su evaluación sobre el proceso negociador, el dirigente rural destacó que la unidad sindical se fortaleció ante el escenario desfavorable.
“Fue positivo para seguir avanzando en la organización de los trabajadores y así prepararnos para nuevas movilizaciones. Como también fue fundamental la oportuna intervención de la Rel-UITA.
Al ser este grupo Valexport una compañía netamente exportadora, contar con la solidaridad internacional fue primordial”.


