La marcha de Ni Una Menos, el pasado 3 de junio volvió a teñir las calles de Buenos Aires de reclamos, memoria y resistencia.


La marcha de Ni Una Menos, el pasado 3 de junio volvió a teñir las calles de Buenos Aires de reclamos, memoria y resistencia.

El pasado viernes 5 de junio murió Carlos Alberto “El Indio” Solari, líder primero de la banda Patricio Rey y Los redonditos de Ricota, y luego de Los Fundamentalistas del Aire Acondicionado.

Uno de estos días, después de que se conociera la noticia de la muerte del Indio Solari, leí un posteo que tradujo exactamente lo que yo venía sintiendo desde hacía horas. Era una historia de Instagram del fotógrafo Santiago Mazzarovich.

Ni Una Menos volvió a colmar el Congreso con reclamos por justicia y políticas de género.

Córdoba volvió a ser escenario de una multitudinaria movilización de Ni Una Menos, marcada por el impacto del femicidio de Agostina Vega.

Hay noticias que una lee como periodista y otras que atraviesan el cuerpo. El caso de Agostina Vega pertenece a estas últimas. Quizás porque tenía la edad de mi hija. Quizás porque, mientras leía cada detalle, era imposible no imaginar el terror. O quizás porque en cada nuevo femicidio hay algo que ya conocemos demasiado: la certeza de que pudo haberse evitado.

La Regional Latinoamericana de la UITA manifiesta su más fuerte repudio a la decisión de un par de magistrados de la Cámara de Apelaciones del Trabajo de intervenir el gremio de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM), una decisión que recuerda a otras similares tomadas en tiempos de dictadura.

En una Argentina atravesada por el ajuste, la fragmentación social y el desencanto político, el conflicto universitario se transformó en uno de los pocos focos de resistencia sostenida frente al gobierno de Javier Milei.

Rectores, gremios y estudiantes denunciaron que el sistema universitario atraviesa una situación “crítica” por el incumplimiento de la Ley de Financiamiento y la caída del poder adquisitivo, que ya supera el 37 por ciento.

“Pese al esfuerzo miserable que hicieron por esconderlos, los encontramos”, dijo Paula Mónaco Felipe al enterarse de que los restos de sus padres, desaparecidos desde hace cinco décadas.