La UITA se une a las demás federaciones sindicales mundiales para exigir un alto el fuego permanente y sostenible en todo Oriente Medio, en un momento en que la región se enfrenta a una crisis humanitaria cada vez más grave, a una creciente perturbación económica, a una inseguridad alimentaria en aumento y a un número cada vez mayor de víctimas entre personas trabajadoras y la población civil en su conjunto.









