Amalia Antúnez
21 | 1 | 2026

“La postura de la empresa es abiertamente intransigente. En la práctica, JBS no negocia: impone. Lo hace en Carambeí y repite lo mismo en otras unidades de la región y de todo Brasil”, denuncia en el siguiente podcast Wagner Nascimento, presidente del Sindicato de Trabajadores de la Alimentación de Carambeí y Región (SINTAC).
“Las condiciones de trabajo y los salarios se imponen a la fuerza, sin considerar las reivindicaciones de los propios trabajadores, como si el diálogo social fuera un obstáculo y no una obligación”, afirma el dirigente.
A esta lógica se suma un modelo de negocios que prioriza exclusivamente la maximización de las ganancias, incluso cuando eso implica el deterioro de los salarios, los beneficios y las condiciones de trabajo.
“El resultado es una precarización creciente: JBS paga incluso menos que pequeños frigoríficos de la región, a pesar de su escala industrial, su presencia global y sus balances millonarios”.
Escuchá la declaración completa:
