El pasado 27 de febrero se llevó a cabo una nueva marcha convocada por la Confederación General del Trabajo (CGT) de Córdoba, la Central de las y los Trabajadores Argentinos (CTA) y la Central de las y los Trabajadores Argentinos Autónoma (CTA-A).
Nelson Godoy
2 | 3 | 2026

El Sindicato Trabajadores Industrias de la Alimentación de Córdoba participó activamente de la movilización, encabezado por su secretario general, Héctor Morcillo, quien se dirigió a los manifestantes con un fuerte mensaje crítico hacia el proyecto de ley en cuestión.
Durante su intervención, Morcillo sostuvo que la iniciativa “afecta derechos individuales y colectivos”, pero advirtió que existe un aspecto aún más grave: “transfiere una masa de dinero de más de seis mil millones de dólares desde los asalariados —el salario indirecto de los trabajadores— hacia el sector más concentrado de la economía”.
Asimismo, calificó a la norma como “la más regresiva, antisocial y concentradora de la historia de nuestro país” y la enmarcó dentro de un modelo económico que, según expresó, prioriza exclusivamente la inversión en energía, minería, especulación financiera y tecnología.
“Fuera de ese esquema no hay nada: no hay pymes, no hay industrias, no hay modelo productivo”, remarcó.
En esa línea, afirmó que la ley apunta a desarticular el modelo productivo argentino basado en la industria, las pequeñas y medianas empresas y la movilidad social ascendente conquistada a través de la lucha histórica de trabajadores y trabajadoras mediante los Convenios Colectivos de Trabajo.
Finalmente, alertó sobre el intento de fragmentar las negociaciones colectivas por fábrica y por trabajador, debilitando así la fuerza sindical. “Es la manera de garantizarle al capital todo el poder necesario para que se produzca la transferencia de ingresos más salvaje”, concluyó.
