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Nestlé despide a 300 trabajadores en España y es acusada de “greenwashing” en el mundo

El ajuste permanente

Recurriendo a las justificaciones de siempre –“cambios de hábitos de consumo”, “reestructuración empresarial” –a pesar de haber obtenido beneficios récord en el país en 2025, Nestlé anunció el despido colectivo del 7 por ciento de su plantilla en España.

Daniel Gatti

23 | 4 | 2026

La medida afectará a 301 trabajadores y trabajadoras de seis plantas de producción, así como a oficinas, equipos comerciales, áreas de ventas y centros logísticos.

La transnacional de origen suizo, que emplea a un total de 4.158 personas en la península, culminó el año pasado con una facturación récord de 2.894 millones de euros, producto del incremento de 4,8 por ciento de sus ventas.

Sin embargo, invocó como una de las razones de sus despidos “el cambio de los hábitos del consumidor” y el “aumento de los costos operativos”.

Los sindicatos de la empresa en España rechazaron la medida, y el 6 de mayo se instalará una mesa de negociación bipartita.

La compañía, una de las mayores del sector lácteo a nivel mundial, con 217.000 personas empleadas en 185 países, había anunciado en octubre de 2025 un plan de ajuste masivo que supondría la supresión de unos 16.000 puestos de trabajo en dos años, el 6 por ciento del total que emplea en el planeta.

Blanqueo verde

En paralelo, se conoció en Estados Unidos un estudio universitario según el cual casi la totalidad de los compromisos ambientales anunciados por las mayores empresas cárnicas y lácteas del mundo son poco más que cáscaras vacías.

Entre esas empresas figuran las lácteas Nestlé y Danone y las cárnicas Danish Crown, Cargill y Marfrig.

Las industrias cárnica y láctea representan el 57 por ciento de las emisiones totales de gases de efecto invernadero de la producción alimentaria mundial, dice el estudio, publicado por Plos One y basado en informes de sostenibilidad presentados por 33 de las mayores empresas del sector entre 2021 y 2024, según consignó el diario español El Mundo.

La gran mayoría de las afirmaciones medioambientales de esas grandes transnacionales son una operación de “greenwashing” (lavado de cara verde) “engañosa que se basa en promesas o proyecciones vagas”, destaca el informe.

«Nos preocupa que estas afirmaciones puedan inducir a error al público, influir en los consumidores y reducir la presión sobre los responsables políticos para que adopten medidas climáticas», dijo Jennifer Jacquet, su principal autora.

“Gran parte de los compromisos ambientales de esas empresas parecen ser promesas vacías que no están respaldadas por pruebas ni inversiones” y constituyen “más una maniobra de relaciones públicas que una preocupación por el planeta», subrayó Jacquet.

Foto: Gerardo Iglesias