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Sindicatos reclaman justicia por trabajadores asesinados en Italia

La Confederación Europea de Sindicatos (CES) y la Federación Europea de Sindicatos de los Sectores de la Alimentación, la Agricultura y el Turismo (EFFAT) reclamaron a la Comisión Europea una respuesta inmediata y cambios estructurales para combatir la explotación laboral en el campo, tras el brutal asesinato de cuatro trabajadores agrícolas migrantes en el sur de Italia.

Amalia Antúnez

18 | 6 | 2026


Giovanni Mininni (FLAI-CGIL), Esther Lynch (CES) y Enrico Somaglia (EFFAT) | Foto: Effat

El crimen ha generado una fuerte reacción del movimiento sindical internacional. La FLAI CGIL, organización italiana afiliada a la UITA, asumió un papel activo en el acompañamiento del caso, participando en las movilizaciones y exigiendo justicia para las víctimas.

Asimismo, diversos sindicatos afiliados a la Internacional en América Latina expresaron su solidaridad con los trabajadores asesinados, sus familias y compañeros, y reclamaron respuestas firmes de las autoridades italianas y europeas para erradicar las condiciones que hicieron posible este crimen.

En una carta dirigida a la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, a la vicepresidenta ejecutiva Roxana Mînzatu y al comisario de Agricultura, Christophe Hansen, la CES y la EFFAT denunciaron que el crimen ocurrido en Amendolara, provincia de Cosenza, constituye la expresión más extrema de un sistema basado en la explotación, la intermediación laboral abusiva y la vulnerabilidad de los trabajadores migrantes.

Según el testimonio del único sobreviviente, Waseem Khan, Fazal Amin Khogyani, Ismat Ullah Qiemi y Amjad Safi fueron encerrados en una camioneta que posteriormente fue incendiada.

Asesinados por reclamar derechos mínimos

Las investigaciones apuntan a que los responsables serían los propios capataces que controlaban a los trabajadores, quienes habrían actuado en represalia luego de que las víctimas reclamaran salarios adeudados y condiciones dignas de alojamiento.

La CES y la EFFAT señalaron además que las explotaciones agrícolas involucradas reciben fondos de la Política Agrícola Común (PAC), lo que refuerza la necesidad de fortalecer los mecanismos de control y garantizar que los recursos públicos no beneficien a empleadores que vulneran los derechos laborales.

Para las organizaciones sindicales, el asesinato de estos trabajadores no puede considerarse un hecho aislado. Por el contrario, refleja una problemática estructural que afecta a miles de trabajadores migrantes y temporeros en Europa, particularmente en la agricultura, aunque también en otros sectores económicos.

Medidas urgentes

Ante esta situación, la CES y la EFFAT reclamaron dos medidas urgentes a escala europea: la aprobación de normas obligatorias para regular la intermediación laboral y las cadenas de subcontratación, y el fortalecimiento de la denominada «condicionalidad social» de la PAC, que vincula la entrega de subsidios agrícolas al cumplimiento de la legislación laboral y de seguridad y salud en el trabajo.

Las organizaciones advirtieron que algunos gobiernos europeos intentan debilitar este mecanismo en el marco de la próxima reforma de la PAC. Consideran que hacerlo enviaría una señal política negativa y favorecería la competencia desleal basada en la explotación de la mano de obra.

«Las muertes de Waseem, Ullah, Amin y Safi deben ser una llamada de atención para Europa«, afirmaron los secretarios generales de la CES y la EFFAT, Esther Lynch y Enrico Somaglia.

Para ambos dirigentes, la tragedia demuestra que la explotación laboral sigue presente en las cadenas de suministro europeas y exige acciones contundentes para impedir que hechos similares vuelvan a ocurrir.