Perdieron más de un millón de afiliados desde 2023 y crece la presión sobre la salud pública
Las obras sociales nacionales argentinas perdieron 1.028.412 beneficiarios desde noviembre de 2023. El retroceso se da en paralelo con la pérdida de empleo registrado y el aumento del costo de las coberturas privadas.
Ambito.com
13 | 8 | 2026

De la mano de la pérdida de empleos privados registrados, las coberturas de obras sociales nacionales cayeron en 1.028.412 beneficiarios del sistema solidario desde noviembre de 2023, según datos de la Superintendencia de Servicios de Salud relevados por el Instituto Argentina Grande (IAG).
En el primer trimestre de 2026, se detectó que más de 1,2 millones de personas ingresaron al sistema público de salud en comparación con 2023, y los más vulnerables son los jóvenes de entre 15 y 29 años, entre quienes el 49,9 por ciento depende exclusivamente de este sistema.
OSECAC, vinculada a los trabajadores de Comercio, registró una caída del 20,2 por ciento en la cantidad de beneficiarios desde noviembre de 2023.
En el caso de OSPRERA, correspondiente a los trabajadores rurales, la reducción fue del 15,9 por ciento, mientras que OSPCN, que concentra a empleados estatales, perdió el 19,1 por ciento de sus afiliados.
El deterioro también alcanzó a OSPeCon, vinculada a los trabajadores de la construcción, que registró una baja del 25,4 por ciento, y a OSPe, correspondiente a los trabajadores petroleros, cuya cantidad de beneficiarios cayó 5,1 por ciento.
Se trata, en todos los casos, de rubros que sufrieron fuertes caídas del empleo registrado, excepto los rurales. Desde noviembre de 2023, la construcción perdió el 13,8 por ciento de sus empleados hasta abril.
Una excepción
La excepción fue OSDEPYM, la obra social de los monotributistas, que incrementó su cantidad de afiliados un 154 por ciento durante el mismo período, en el que la cantidad de inscriptos creció un 7,4 por ciento de este año (-60.646 puestos), mientras que Comercio tuvo una baja de 0,8 (-9.413 puestos) y el sector petrolero de 8,8 (-8.282 empleos).
Los estatales, en tanto, sufrieron una baja de 2,1 por ciento de los trabajadores (-73.052).
En el período analizado, se perdieron más de 235.000 empleos privados registrados, además de otros 73.000 públicos. De allí que no solo el trabajador quede fuera de la cobertura de la obra social, sino que la pérdida también alcance al grupo familiar.
El fenómeno se combina, además, con una fuerte suba del costo de las prepagas.
Con la desregulación de las prepagas, las cuotas aumentaron 460 por ciento, frente a una inflación acumulada del 320 por ciento en el mismo período. El resultado es una reducción del universo de personas que cuenta con algún tipo de cobertura privada.
Fuera de cobertura privada
Los datos de la Encuesta Permanente de Hogares muestran que en el cuarto trimestre de 2023 había 9.428.131 personas que no contaban con prepaga, obra social ni mutual. Para el primer trimestre de 2026, ese número había trepado a 10.674.416 personas.
Esto implica 1.246.285 personas más sin cobertura privada, lo que elevó la proporción sobre el total de la población del 32 por ciento al 35,6 por ciento.
La pérdida de cobertura implica una mayor presión sobre hospitales y centros de salud públicos, que tampoco cuentan con recursos suficientes. Se estima que en el último trimestre analizado 231.141 personas pasaron a depender del sistema público de salud.
El deterioro es todavía más marcado entre los jóvenes de entre 15 y 29 años.
Allí, un 49,9 por ciento de las personas no contaba con obra social, prepaga ni mutual y dependía exclusivamente del sistema público. En comparación con el cuarto trimestre de 2023, son 438.790 jóvenes más en esa situación.
Esto implicó un crecimiento del 15,3 por ciento, el mayor incremento relativo entre los grupos etarios analizados.
