En un sector altamente feminizado, la Mesa Coordinadora del Pan y Afines denunció la persistencia de situaciones de acoso, abuso y vulneración de derechos laborales que afectan especialmente a las trabajadoras. En el Día del Panadero, reclamó garantías para denunciar estas situaciones sin temor a represalias y exigió respuestas urgentes.
Amalia Antúnez
19 | 10 | 2026

El pasado 16 de octubre, en el marco del Día del Panadero, la Mesa Coordinadora del Pan y Afines hizo pública una declaración en la que puso el foco en las situaciones de acoso y abuso que persisten en el sector, donde las mujeres representan una parte importante de la fuerza laboral y se encuentran particularmente expuestas a distintas formas de violencia en el ámbito del trabajo.
La organización sindical denunció que muchas trabajadoras enfrentan situaciones de vulnerabilidad y presiones que afectan sus derechos, entre ellas prácticas antisindicales y obstáculos para reclamar por sus condiciones laborales. En este contexto, el acoso laboral y sexual constituye una problemática que exige respuestas concretas y mecanismos efectivos de protección.
La situación resulta especialmente preocupante para las mujeres que son jefas de hogar o madres solteras, muchas de las cuales dependen de sus ingresos para sostener a sus familias y pueden encontrar mayores dificultades para denunciar abusos por temor a perder su fuente de trabajo.
A 21 años de la conquista del Día del Panadero mediante un convenio colectivo, fruto de la lucha de la clase trabajadora, la Mesa Coordinadora reafirmó la necesidad de dignificar y profesionalizar el trabajo, garantizando ambientes laborales saludables, libres de violencia y discriminación.
En su declaración, reclamó respuestas urgentes a las patronales, al gobierno y al Parlamento Nacional, y exigió garantías laborales y económicas para que las trabajadoras puedan denunciar el acoso, los abusos y la vulneración de sus derechos sin quedar desprotegidas.
Asimismo, reiteró su expectativa de que se avance en la aprobación del proyecto de ley impulsado por la organización, que contempla la aplicación de un subsidio cautelar como herramienta para proteger a quienes atraviesan estas situaciones.
“La situación es insostenible y alarmante”, advirtió la Mesa, que reafirmó su compromiso con la construcción de espacios laborales seguros y libres de acoso y abuso.
