
En un contexto latinoamericano e internacional en el que la extrema derecha avanza sin encontrar contención, liderada por unos Estados Unidos que ya ni siquiera ocultan sus propósitos imperialistas, Brasil es uno de los pocos grandes países que todavía resisten.
Bajo la presidencia de Luiz Inácio Lula da Silva, Brasil ha encontrado formas de defender su soberanía y su dignidad, así como las de otros pueblos víctimas de las agresiones imperiales. «Brasil no cabe en el patio trasero de nadie», proclamó Lula ante la Asamblea General de las Naciones Unidas.
Pero esa resistencia puede ser derrotada si, en menos de diez días, Flávio Bolsonaro vence a Lula en la segunda vuelta de las elecciones presidenciales brasileñas.
Si el hijo del golpista preso Jair Bolsonaro toma las riendas del mayor país de América del Sur, perderemos todos aquellos que, en esta región y en el mundo, luchamos por una sociedad con justicia social.
Perderemos los trabajadores y las trabajadoras, que veremos cercenados nuestros derechos y libertades; perderán las mujeres y las personas migrantes, los sindicalistas, quienes defienden el medioambiente, los pequeños productores y los pueblos originarios.
Perderemos todas las personas verdaderamente comprometidas con la defensa de la libertad, porque, previsiblemente, se instaurará desde el poder una lógica de opresión y odio, la misma que ha guiado al bolsonarismo a lo largo de estos años y que orienta a todas las extremas derechas que gobiernan nuestra región.
Y también perderán buena parte de los votantes de Bolsonaro, fundamentalmente aquellos que, pobres entre los pobres, creen en los cantos de sirena ultraliberales y acabarán aún más hundidos en la pobreza que antes, como está ocurriendo actualmente en la Argentina de Javier Milei, espejo en el que se refleja el candidato de la extrema derecha brasileña.
Por todos estos motivos, nuestras organizaciones se unen para expresar su apoyo a Lula y hacer un llamado al pueblo brasileño para que cierre el paso a un proyecto entreguista y liberticida, que puede llevar a Brasil a un escenario aún más sombrío que el de la dictadura.
¡La democracia se defiende! En las calles, en las urnas y en cada nuevo espacio donde la esperanza se transforme en coraje y el coraje, en fuerza colectiva.
¡Venceremos!
JAIR KRISCHKE
Presidente del Movimiento de Justicia y Derechos Humanos
MJDH
BERTHA OLIVA DE NATAVI
Coordinadora general del Comité de Familiares de Detenidos Desaparecidos de Honduras
COFADEH
FEDERICO TATTER
Vocal internacional de la Federación Latinoamericana de Asociaciones de Familiares de Detenidos Desaparecidos
FEDEFAM
GERARDO IGLESIAS
Secretario regional de la Unión Internacional de Trabajadores de la Alimentación y la Agricultura
Rel UITA
