Con Fernando Martín Páez
Nelson Godoy
23 | 3 | 2026

En medio de una nueva marcha contra la reforma laboral de Javier Milei y su propósito de precarizar al máximo condiciones de trabajo y limitando la acción sindical, entrevistamos a Fernando Martín Páez secretario general del Sindicato de Trabajadores de la Industria de la Alimentación (STIA) de Villa María (Córdoba).
En el Municipio de Villa Nueva opera Nestlé desde la década del 50, una importante planta que en los últimos años es noticia recurrente consecuencia de la política confrontativa de la transnacional contra el sindicato y los trabajadores.
“Nestlé da la impresión de que se adelantó a la reforma promocionada por el actual gobierno —señala Martín Páez— recordando lo sucedido el 13 de marzo del pasado año cuando fueron despedidos 18 trabajadores.
Lo peor —añade el dirigente— sucedió al día siguiente, cuando el gerente general de la planta, Juan Pablo Bonomini, se dirigió a los trabajadores en el playón de la unidad manifestando que quien estuviera en desacuerdo con la política de la compañía tendría problemas. ‘El que no se alinea se va, y no me temblará el pulso si tienen mucha antigüedad‘.
Recuerdo que Gerardo (Iglesias, secretario regional de la UITA), me preguntó irónicamente si el mensaje lo efectuó con una motosierra en la mano.
“Desde entonces, la administración local de Nestlé mantiene un perfil confrontativo hacia el Sindicato. Sin ir más lejos, el pasado 9 de marzo se despidió a un compañero por haber comunicado a la patronal una enfermedad profesional contraída en el lugar de trabajo”, informó Páez.
“La transnacional hace caso omiso al cumplimiento de la normativa, provocando un desenlace de muy mala fe por parte de la misma y una clara insensibilidad hacia el trabajador.
Este tipo de prácticas autoritarias y destructivas no solo violan los derechos fundamentales de los trabajadores, sino que generan un ambiente de hostilidad insostenible”, concluyó el dirigente.
