Con Jhonson Torres
Miles de trabajadores en aprieto por cierre del ingenio
La Cabaña
Giorgio Trucchi
10 | 6 | 2026

El Ingenio La Cabaña, ubicado en el norte del Cauca, anunció recientemente el cierre de actividades. Su colapso financiero y liquidación pone en riesgo la sobrevivencia de al menos 5 mil trabajadores, entre directos e indirectos, y de no menos de otras 20 mil personas que dependen de esta actividad económica.
A partir de la semana pasada, los trabajadores declararon un paro indefinido y comenzaron a armar tranques en la vía Panamericana y corredores aledaños al ingenio. Exigen soluciones urgentes que protejan el empleo, los derechos laborales y la dignidad de las familias.
“El ingenio ha venido teniendo problemas financieros desde hace mucho tiempo. A esto hay que agregarle la crisis del sector azúcar y la falta de mercado. Todo esto contribuyó a que la deuda creciera de manera descomunal”, dijo a La Rel, Jhonson Torres, secretario de organización de Sintrainagro.
Para tratar de renderizar la situación y pagar la deuda, el ingenio comenzó a vender parte de las tierras y refinanció el crédito, pero al final lo adeudado llegó a superar los activos y el patrimonio.
La situación se volvió insostenible y la empresa decidió iniciar un proceso de liquidación, lo cual afecta a miles de personas y familias. Ante esta decisión, los trabajadores decidieron declarar el paro indefinido.
“Lo que piden son alternativas reales, soluciones de fondo para poder seguir subsistiendo y mantener una vida digna. Hay una mesa tripartita instalada donde participan también las autoridades locales, regionales y nacionales y solicitan avances concretos”, explicó Torres.
Hasta ahora el paro sigue y continúan negociando. Sintrainagro se solidarizó con los trabajadores y solicitó al Estado la construcción de soluciones que permitan enfrentar esta problemática y proteger el bienestar social y económico de la región.
En este sentido, el también miembro del comité ejecutivo nacional de la CUT remarcó la grave situación que vive el sector azucarero.
“La crisis es profunda. Los tratados de libre comercio con Estados Unidos están facilitando la entrada de entre el 60 y 70 por ciento de la demanda nacional de etanol. Lo mismo pasa con la importación de azúcar de otros países.
Los ingenios ya no saben a quién venderle el producto –concluyó Torres– y por eso no tienen rentabilidad. Si no se actúa de forma urgente, lo que le pasó a La Cabaña puede terminar pasándoles a otros ingenios”.
