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Primer caso humano de gripe aviar H9N2 en Europa alerta autoridades

El primer caso humano de gripe aviar del subtipo H9N2 en Europa fue registrado en Italia, lo que llamó la atención de las autoridades sanitarias.

ObAgro

29 | 4 | 2026

Según especialistas y organismos como la Organización Mundial de la Salud (OMS) y el Centro Europeo para la Prevención y el Control de Enfermedades (ECDC), el riesgo inmediato para la población en general se considera bajo y no hay evidencia de transmisión sostenida entre seres humanos.

El H9N2 es un virus de gripe aviar ampliamente presente en aves, especialmente en Asia y en partes de Oriente Medio, donde ya se han registrado casos humanos esporádicos en los últimos años. Estos casos, en su mayoría, presentan cuadros leves, pero sirven como una importante señal de alerta epidemiológica.

Aunque rara vez causa brotes en humanos, este subtipo es monitoreado de cerca precisamente por su potencial de adaptación.

Esto ocurre porque los virus de la gripe aviar circulan continuamente en poblaciones de aves domésticas y silvestres. En situaciones de mayor contacto entre aves y humanos —como en granjas, mercados de aves vivas o sistemas de cría intensiva— aumenta la probabilidad de infección cruzada.

Y esto lleva a una cuestión estructural más amplia: cómo los modelos de producción influyen en este riesgo. Sistemas con alta densidad de animales y grandes concentraciones en espacios cerrados pueden facilitar la circulación y recombinación viral.

Cuanto mayor es la circulación del virus entre hospedadores, mayor es también la probabilidad de mutaciones, reordenamientos genéticos y adaptación a nuevos organismos. Es en este proceso continuo de replicación donde surgen las condiciones para que virus antes restringidos a aves puedan, eventualmente, adquirir la capacidad de infectar a humanos con mayor eficiencia.

Por ello, los especialistas refuerzan que la vigilancia sanitaria en aves, el control de brotes y la bioseguridad en las cadenas productivas son medidas clave para reducir riesgos futuros, incluso cuando los casos humanos siguen siendo raros y aislados.

Foto: Gerardo Iglesias