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Con Juan Jované De Puy

Un sindicalismo que mira hacia afuera

Los desafíos de la clase trabajadora

Giorgio Trucchi

31 | 7 | 2026

Un sindicalismo que no se encierra en las cuatro paredes de la empresa y que asume un rol protagónico en la transformación social, económica y política del país es lo que defiende y propugna el economista panameño Juan Jované, asesor de nuestra afiliada SITRAFCOREBGASCELIS y de la Federación Unitaria de la Clase Trabajadora (Fuclat).

“La defensa de los derechos laborales y sindicales es muy importante, sin embargo, no puede quedarse ahí, sobre todo en un país como Panamá que tiene un gobierno antiobrero y totalmente genuflexo ante los Estados Unidos”, dijo Jované.

En este sentido, continuó el catedrático, la clase obrera para avanzar debe ir más allá, entendiendo que, para desarrollarse, Panamá debe rescatar y consolidar su independencia y apuntar a un cambio profundo y estructural de su modelo económico y social.

“Hay un sindicalismo corporativista que es tolerado y hasta promovido por este gobierno. Definitivamente no nos sirve. Necesitamos de un movimiento sindical que sepa luchar dentro de la empresa y, al tiempo, junto al movimiento social y popular, al campesinado, al estudiantado, al movimiento ambientalista, a los pueblos originarios, para un programa nacional alternativo”, planteó Jované.

Derechización del continente

El reconocido catedrático manifestó profunda preocupación por la avanzada de la extrema derecha en América Latina (y en el mundo), así como por el proceso de remilitarización y recolonización por parte de los Estados Unidos.

Se han recortado las plazas públicas, pero seguimos invirtiendo en seguridad, se han multiplicado los casos de corrupción y nos estamos plegando cada vez más a los intereses norteamericanos y de las corporaciones extranjeras”, advirtió.

Además, prosiguió, con el memorando de entendimiento firmado con Estados Unidos, se aplicará, a espalda del país, un esquema de “costo neutral” a los buques de guerra que pasan por el Canal, mediante una “compensación de servicios”.

Es decir, no se perdona el pago del peaje, sino que se realiza un intercambio de facturas entre los dos países. Prácticamente una exoneración encubierta donde se cambia dinero real (peaje) por supuesto servicios de seguridad.

Hoy más que nunca, ser dirigente sindical implica sacrificio, significa arriesgarse y exponerse, lo que conlleva compromiso, conciencia social, búsqueda de la unidad y solidaridad de clase”, concluyó.

Juan Jované De Puy | Foto: Giorgio Trucchi