por la UATRE

-Es una rica experiencia que desarrollamos desde mediados de 2001….
-No logro imaginar la dimensión del equipo para sostener todas las actividades del Programa de Alfabetización Rural (PAR)…
-Mira, contamos con 2.500 alfabetizadores en todo el país y contamos con el respaldo de toda nuestra estructura nacional.
-¿Cómo evalúan al PAR?
-Es una herramienta fundamental para la UATRE. No es posible que todavía haya gente que no sepa ni leer ni escribir y como lo manifiesta Gerónimo Venegas, nuestro secretario general, vamos a continuar hasta que en el campo no haya un analfabeto.
La gente alfabetizada ahora tiene más autoestima, más seguridad. Antes las diferentes reuniones eran medio silenciosas, ahora la gente pregunta, quiere saber más, participa más. Eso le da una gran fortaleza al gremio.
-¿Se nota una mayor participación de la mujer?
-Sí, enorme. Cuando la UATRE comenzó con el PAR, las mujeres fueron en una gran mayoría las que se acercaban a los centros de alfabetización, se identificaban como analfabetas y solicitaban su inscripción en los cursos.
La mujer es como que tiene otro coraje, se anima y participa más. En toda nuestra estructura las compañeras con cargos eran muy escasas, y ahora la realidad es otra y eso es también muy importante para nuestra Unión.
-¿Cuántos centros de alfabetización hay ahora?
– Ahora contamos con 258 centros.
-El curso dura 90 días…
-Sí, son tres meses lo básico.
-Tienen apoyo de gobiernos locales.
-De gobiernos locales sí y mucho.
-Por un lado es muy positivo todo este gran esfuerzo de la UATRE, por otro, causa cierta indignación y angustia saber que el analfabetismo ha crecido en las últimas décadas…
-Es cierto, a nosotros nos fascina el trabajo del PAR, pero como bien lo dices, por otro lado es muy triste saber que en este país que fue un faro para la educación tengamos hoy esta realidad.
En esta historia intervienen muchas causas, entre ellas, el empobrecimiento de la población rural y que muchísimas escuelas rurales han cerrado porque la soja las arrasó y ahora los chicos no tienen donde aprender.