Mientras Israel y Estados Unidos le hacían la guerra a Irán
Estados Unidos e Israel tienen un don: con las guerras y masacres que lanzan continuamente logran desplazar la atención de otras anteriores, aunque sean de mayor entidad. De lo que sucede en Palestina ya casi ni se habla.
Daniel Gatti
22 | 6 | 2026

Y sin embargo, en Gaza los muertos se siguen acumulando. A un ritmo menos bestial que hasta hace unos meses, pero con un goteo constante que contribuye al objetivo que Israel se ha fijado para la Franja: vaciarla lo más posible de palestinos e incorporarla a su territorio.
Desde octubre pasado, cuando se concluyó un cese al fuego que Israel luego violó en cientos de oportunidades, y hasta comienzos de este mes, han sido asesinadas en Gaza más de 980 personas, y más de 3.100 han resultado heridas.
Con esas cifras los muertos palestinos en el enclave desde octubre de 2023 totalizan casi 73.000, a los que habrá que sumar en algún momento las decenas de miles de personas desaparecidas bajo los escombros cuyos cuerpos no han podido ser recuperados y también a los que perecieron por hambre y enfermedades perfectamente curables causadas por el bloqueo impuesto por Israel.
Unas pocas semanas atrás, el primer ministro israelí Benjamin Netanyahu advirtió que el objetivo inmediato de su país es controlar el 70 por ciento de la Franja y que la población palestina se amontone en el restante 30. Y que lo hará pese a quien pese.
Mientras tanto, la colonización de Cisjordania avanza a un ritmo desconocido hasta ahora.
Informes internacionales que se han ido acumulando, tanto de Naciones Unidas como de organizaciones humanitarias dan cuenta de un aumento acelerado de la ocupación de tierras, de la demolición de viviendas de palestinos y de las acciones violentas contra ellos.
De acuerdo a datos de esta semana de la Oficina de las Naciones Unidas para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA), “el número de ataques de colonos que han causado víctimas o daños materiales en Cisjordania este año ha superado los mil, afectando a más de 230 comunidades” y desde enero promedian los seis por día, un récord para un solo año.
En lo que va de 2026, más de 2.200 palestinos han sido desplazados en Cisjordania “por la violencia de los colonos y otras restricciones de acceso” impuestas por Israel, y “cientos más han sido desplazados debido a la demolición de sus hogares por parte de las autoridades israelíes”, dijo Stephane Dujarric, portavoz del secretario general de la ONU.

El proceso se completa con la expansión de los asentamientos israelíes en Cisjordania, absolutamente ilegales para el derecho internacional pero legitimados por las autoridades de Tel Aviv.
Según Peace Now, una organización anticolonialista israelí, solo en 2025 el Consejo Superior de Urbanismo de Israel autorizó la construcción de 27.941 viviendas en asentamientos en Cisjordania, la cifra anual más alta jamás registrada.
Amnistía Internacional (AI) denunció este mismo cuadro, pero sin los remilgos de los máximos funcionarios de Naciones Unidas para ponerle nombre al proceso de avance israelí sobre Cisjordania ni para relacionarlo con el genocidio en Gaza.
“Durante los últimos tres años y medio, las autoridades israelíes han acelerado en Cisjordania una campaña de limpieza étnica en la que, bajo los auspicios del Estado, se ha sometido a desarraigo, desposesión y traslado forzoso a comunidades palestinas”, señala el texto.
Y agrega que esa campaña “no es obra de agentes descontrolados ni solo de colonos, organizaciones o uno o dos ministros extremistas, como viene calificándolos reiteradamente la comunidad internacional. Lo que estamos presenciando es el despliegue, ante los ojos del mundo entero y violando flagrantemente el derecho internacional, de una anexión deliberada”.
“La violencia de los colonos es un elemento esencial de una campaña de limpieza étnica probada por el Estado y fundamental para mantener el sistema de apartheid de Israel”, dijo Agnes Callamard, secretaria general de AI.
Así como ha brillado por su ausencia para poner fin al genocidio en Gaza, la “comunidad internacional” tampoco ha hecho nada para detener a Israel en Cisjordania, agregó.
“Pese a la indiscutible obligación jurídica de los Estados de tomar medidas para poner fin a la ocupación ilegal y el sistema de apartheid de Israel, la comunidad internacional se ha abstenido reiteradamente de actuar”, denunció Callamard refiriéndose a Cisjordania.
Lo del título: el silencio vuelve de a poco a rodear a los palestinos, mientras el genocidio y el apartheid continúan avanzando en medio de la complicidad activa o pasiva de la gran mayoría de los países del tan democrático Occidente.
