FOICA advierte sobre posibles movilizaciones
Nuestra afiliada la Federación Obrera de la Industria de la Carne y Afines (FOICA) advierte que la crisis del sector continúa golpeando a miles de trabajadores y sus familias, mientras las principales empresas mantienen expectativas de importantes beneficios.
Amalia Antúnez
21 | 9 | 2026

El gremio reclama respuestas concretas y prepara un plenario nacional para definir medidas de movilización.
La situación de miles de trabajadores y trabajadoras de la industria frigorífica uruguaya continúa marcada por la incertidumbre.
Mientras el empresariado proyecta importantes niveles de actividad y ganancias, distintas plantas permanecen con trabajadores en el seguro de paro, licencias anticipadas o con sus actividades reducidas.
Para la FOICA, la situación requiere respuestas que contemplen no solamente la coyuntura de cada empresa, sino también el futuro de una industria estratégica para el país y para miles de familias.
Uno de los casos que permanece sin resolución es el del Frigorífico Carrasco, propiedad de la transnacional brasileña Minerva Foods.
Desde noviembre de 2025, la totalidad de su plantilla, unos 700 trabajadores, permanece afectada por el seguro de paro, mientras continúa pendiente en el Ministerio de Economía el proyecto para extender este subsidio.
Los trabajadores están sin ingresos desde julio.
La situación también alcanza a otras grandes plantas. Minerva envió a licencia obligatoria a los trabajadores de su planta BPU, en Durazno, mientras que, la también brasileña MBRF, ex Marfrig, envió al seguro de paro a unos 1.300 trabajadores de su principal planta, el Frigorífico Tacuarembó, y anticipó las licencias de otros 600 trabajadores de La Caballada, en Salto.
En otras zonas del país se registran escenarios diferentes, aunque todavía atravesados por la incertidumbre.
Casa Blanca, en Paysandú, y Bamidal, en Paso de los Toros, ambas vinculadas a las consecuencias del caso Conexión Ganadera, permanecen a la espera de posibles inversores.
En Bamidal, dedicada a la faena de ovinos, se prevé una reactivación a partir de octubre que permitiría el retorno de unos 80 de los 150 trabajadores de la planta.
El Frigorífico Rosario, de capitales chinos también viene retomando progresivamente sus actividades, mientras que Somicar, en Salto, continúa a la espera de una extensión del seguro de paro, en medio de versiones sobre posibles inversores interesados en la planta que cerró a principios de 2026 por falta de liquidez y una deuda millonaria.
En paralelo, la FOICA continúa participando de la negociación colectiva en los Consejos de Salarios.
Luego de presentar una primera propuesta considerada ambiciosa, la organización decidió reformularla para concentrar inicialmente la discusión en un beneficio de carácter general.
La propuesta contempla que, posteriormente, pueda incorporarse una mejora vinculada a la productividad, además de medidas específicas destinadas a las plantas de menor tamaño.
La Federación también plantea la creación de una comisión que permita analizar en profundidad la situación de la industria frigorífica y discutir alternativas para enfrentar los problemas estructurales que atraviesa el sector.
La próxima reunión en el Ministerio está prevista para el 2 de octubre.
Para el presidente de la FOICA, Martín Cardozo, el escenario exige respuestas que trasciendan las soluciones parciales y coyunturales.
“Es claro: quienes seguimos pagando el costo de esta situación somos los trabajadores y trabajadoras, nuestras familias y nuestras comunidades”, dijo
Cardozo subrayó que si no aparecen respuestas concretas que permitan avanzar hacia cambios estructurales, no vamos a aceptar que las empresas continúen recibiendo beneficios y exoneraciones del Estado sin asumir ninguna contrapartida social.
“Si no hay avances, la FOICA adoptará medidas gremiales sorpresivas y llevará esta situación al plano internacional, poniendo en alerta a la comunidad sindical a través de la Rel UITA”, anunció el dirigente.
Ante la falta de avances concretos, la Federación prevé convocar a un plenario nacional para después del 2 de octubre con el objetivo de evaluar la situación de las distintas plantas y definir posibles medidas de movilización.
El gremio entiende que la discusión no puede quedar limitada a la continuidad de los seguros de paro o a la reapertura puntual de algunas plantas.
En juego está también la estabilidad laboral de miles de trabajadores, el impacto económico sobre comunidades enteras y el futuro de una de las principales ramas de actividad del país.
Para la organización sindical, es prioritario encontrar respuestas concretas a una crisis que lleva meses trasladando sus costos principalmente hacia los trabajadores y sus familias.
