Expansión el norte, crisis en el sur
La industria cárnica uruguaya volvió a instalarse en el centro de la agenda en los últimos días, con señales contrapuestas que reflejan tanto el dinamismo como las tensiones internas de uno de los sectores clave de la economía nacional.
Amalia Antúnez
28 | 4 | 2026

El grupo Marfrig es hoy uno de los principales actores de la industria frigorífica en Uruguay, donde cuenta con cinco plantas industriales y una unidad de engorde intensivo (feedlot).
Por un lado, en el norte del país concretó una fuerte apuesta a la inversión y el crecimiento, pero en el sur, en la localidad de Tarariras, en el departamento de Colonia, predomina la incertidumbre en torno a la sostenibilidad de la actividad y el futuro de los trabajadores.
En el norte, el frigorífico de Tacuarembó, recientemente fusionado con otro grande de la industria cárnica BRF (MBRF), inauguró recientemente una ampliación de su planta que permitió incrementar de forma significativa su capacidad operativa y sumar nuevos trabajadores.
La inversión —que supera los 70 millones de dólares— incluyó mejoras en infraestructura, aumento de la capacidad de faena diaria (de 800 a 1.400 animales) y la incorporación de tecnología para procesamiento y congelado, consolidando a la planta como un polo industrial de referencia en el sector.
El panorama es muy distinto en el sur del país. En Tarariras, el frigorífico Establecimiento Colonia, también propiedad de la transnacional brasileña, atraviesa un proceso de negociación sin avances sustanciales tras la última instancia tripartita en el Ministerio de Trabajo.
La empresa planteó una reestructura que implica cambios en la organización del trabajo y en la dotación de personal.
Entre las posibilidades en discusión se encuentra una reducción de puestos laborales, que podría alcanzar a unos 150 trabajadores según planteos iniciales, en una planta que actualmente emplea a cerca de 800 personas.
Si bien en instancias previas se manejó evitar despidos obligatorios mediante mecanismos voluntarios, el escenario continúa abierto y forma parte de la negociación en curso.
La empresa solicitó la extensión del seguro de paro por 90 días mientras continúan las conversaciones, que pasarán a desarrollarse en formato bipartito.
Desde el lado de los trabajadores, la Asociación Laboral Personal de Establecimiento Colonia (Alpec) ha presentado alternativas para retomar la actividad, aunque hasta el momento no se ha alcanzado un acuerdo.
La situación genera especial preocupación a nivel local. En una localidad como Tarariras, donde el frigorífico constituye una fuente de empleo central, cualquier ajuste en la plantilla impacta directamente en decenas de familias y en la dinámica económica de la zona.
En San José, también al sur, donde MBRF posee otro frigorífico, la actividad se retomó luego de que la empresa anticipara la licencia del total de la plantilla en marzo pasado. Actualmente trabajan tres o cuatro veces a la semana.
