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Con Noortje Denkers

“En el combate al trabajo infantil estamos estancados”

La Iniciativa Regional América Latina y el Caribe libre de trabajo infantil es un innovador instrumento de cooperación intergubernamental creado por 28 países de la región, que cuenta también con el compromiso de organizaciones de empleadores y trabajadores. Noortje Denkers analiza las problemáticas y retos de la Iniciativa.

-¿Cuáles son las dificultades encontradas y los desafíos?
-La Iniciativa es una plataforma que trabaja como una voz colectiva para identificar los problemas que hay que atacar en la región y ver cómo lograr que se acelere la reducción del trabajo infantil en América Latina y el Caribe, un aspecto bastante estancado.

A nivel operativo presenta desafíos tan básicos como el idioma. Se trata de países que hablan inglés, francés, portugués y español. Pero hemos logrado que los países se acerquen más.

Un claro ejemplo es el Caribe inglés, que no identificaba el problema del trabajo infantil como algo propio, y ahora participa de las reuniones. Ese es uno de los resultados más concretos de la Iniciativa.

Por otro lado hemos conseguido que desde los propios países se identifiquen los llamados “factores de aceleración”, en los que habría que concentrarse para cumplir con la meta 8.7* de la agenda 2030.

Aquí hay un tema importante: la mayoría de los niños, niñas y adolescentes trabajan en agricultura.

Migración, un problema viejo y nuevo

-¿Qué aspectos se destacan en ese punto?
-Un aspecto crucial es que las niñas están muy invisibilidadas en muchas de las estadísticas y muchas veces los tomadores de decisión, los políticos ven lo que está en las cifras, donde las niñas, que realizan mayoritariamente trabajo doméstico, no aparecen.

Otro tema es el de la migración, que afecta sobre todo a Centroamérica, particularmente en el denominado Triángulo Norte.

Ahora también están Nicaragua y Venezuela, cuya situación social genera el desplazamiento de muchos niños y niñas, acompañados o solos.

Se sabe que trabajan pero no está documentado ni sistematizado en qué, y ahí es cuando se relaciona con la trata de personas y el trabajo forzoso. Niños y niñas son particularmente vulnerables a ese fenómeno.

Otro tema que identificaron como prioritario los está vinculado a la cadena de valor. Es un área donde todavía tenemos que aprender mucho y disponer de más herramientas e insumos para trabajar con los sectores productivos.

-El flujo migratorio no es nuevo. ¿Pero nos encontramos ahora ante nuevas problemáticas?
-Sí, los flujos migratorios de esta subregión son estructurales, pero ahora se dan con más intensidad y tal vez con nuevas dinámicas.

Eso de que van niños y niñas solos antes no se daba, o tal vez no lo habíamos visualizado, o no le dábamos la importancia que realmente merece.

En Honduras nos cuentan de jóvenes que migran a Estados Unidos y los deportan una, siete, ocho veces.

En un estudio que hicimos en Guatemala con la Organización Internacional de Migraciones (OIM) vimos que el 92 por ciento de los niños, niñas y adolescentes que han migrado a Estados Unidos y fueron deportados, ya trabajaban antes.

Todavía nos falta investigar más para que los países miembros de la Iniciativa puedan, a través de políticas públicas, responder a la situación.

Cambio climático y pobreza

-¿Qué pasa con el cambio climático? El Centro Feminista Flora Tristán de Perú enfatiza sus consecuencias sobre todo a las mujeres. ¿La Iniciativa aborda esto?
-Lo del cambio climático no es algo que se señaló en su momento como parte de la Iniciativa pero lo estamos incorporando de a poco.

Pero hay temas emergentes que están muy relacionados con el tema de los niños y niñas que trabajan y que todavía no sabemos muy bien cómo abordarlos.

El hecho de que las mujeres sean las más afectadas es algo transversal. Las mujeres somos las que estamos más vulnerables ante estos temas emergentes en estos países.

El cambio climático está afectando cosechas y la gente debe migrar o buscar otros ingresos, por lo cual se relaciona directamente con la migración y con la pobreza, en especial de las mujeres y niñas.

Educar, algo básico

-¿Qué sucede con la educación como elemento de prevención del trabajo infantil?
-La educación es una herramienta clave para el desarrollo social y el combate al trabajo infantil, pero los ministerios del ramo se resisten.

La Iniciativa promueve el intercambio de información a través de plataformas virtuales.

En ese plano mantenemos reuniones mensuales entre los equipos de los diferentes países miembros.

Lo positivo de juntarnos es que podemos conocer mejor las experiencias en otros países y a partir de ahí ver qué cosas funcionan y qué no.

-¿Cómo analizas una posible alianza con la Rel-UITA para el abordaje de esta pandemia?
-Ya tenemos un intercambio con vuestra afiliada en Guatemala, FESTRAS, y sin dudas lo valoramos como muy positivo.

La propia estructura de la Iniciativa y de la OIT y los muchos temas en común hacen que sea muy viable explorar una posible alianza.

-Cuentas con nuestro respaldo.
-Muchísimas gracias.


En San José, Gerardo Iglesias

*La meta 8.7 plantea “adoptar medidas inmediatas y eficaces para erradicar el trabajo forzoso, poner fin a las formas contemporáneas de esclavitud y la trata de personas y asegurar la prohibición y eliminación de las peores formas de trabajo infantil, incluidos el reclutamiento y la utilización de niños soldados y, de aquí a 2025 poner fin al trabajo infantil en todas sus formas”.