Resolución:
Nuestra solidaridad con el pueblo colombiano

Por estos días Colombia vivió dos terremotos prácticamente simultáneos.

En la madrugada del día 10, un sismo “natural” de una magnitud de 7.4 ha provocado decenas de muertos y heridos cuyo número seguramente irá incrementándose.

El Comité Ejecutivo Latinoamericano de la UITA expresa desde ya su mayor solidaridad con el pueblo colombiano ante la tragedia.

Tres días antes del sismo, el 7 de agosto, el país vivió otra hecatombe: la asunción de la presidencia de la república por Abelardo de la Espriella, un cataclismo político que se sumó a la avalancha neoliberal y de perfil fascistoide que asola América del Sur.

Las denuncias de fraude se hicieron sentir en todo el país, como también ha sucedido en anteriores laudos electorales en nuestra región, donde la administración estadounidense de Donald Trump y su combo de influencers estratégicos se han desplegado con nada disimuladas intenciones injerencistas.
Resulta evidente que se estuvo pergeñando durante mucho tiempo una intentona de golpe contra el gobierno de Gustavo Petro que se concretó por la vía electoral.

Es notorio que en el radar de la gestión de De la Espriella está la devastación de los avances sociales y económicos que propició el gobierno de Petro, la sumisión al extractivismo colonial impulsado por Estados Unidos, más la pérdida de soberanía y territorios y el alineamiento incondicional con Israel.

En esta preocupante perspectiva, la Rel UITA se pone nuevamente al servicio del movimiento obrero organizado y de la Central Unitaria de Trabajadores (CUT) con quien mantenemos un rico historial de luchas desde su propia fundación en 1986.

Estamos juntos, como lo hicimos en setiembre de 2024 cuando el Consejo Nacional Electoral decidió investigar al presidente Gustavo Petro, constituyendo una “violación flagrante a la Constitución y a la Ley”, otro mecanismo que formó parte del “complot integral” en favor de un golpe de Estado en Colombia.

Nos sumaremos en consecuencia a todas las acciones que sean adoptadas por las organizaciones sindicales y populares del país en defensa de la democracia, la dignidad y en contra de la injerencia imperialista.