Argentina | MUJER | VIOLENCIA

Vivas, libres y sin miedo

Ni Una Menos volvió a colmar el Congreso con reclamos por justicia y políticas de género

Nelson Godoy

5 | 6 | 2026

A 11 años de la primera marcha, miles de personas se concentraron en Buenos Aires para exigir respuestas frente al aumento de femicidios y denunciar el vaciamiento de políticas públicas. El asesinato de Agostina Vega marcó el tono de una jornada atravesada por el dolor y la indignación.

La movilización de Ni Una Menos volvió a ocupar las calles del centro porteño, desde el Congreso hasta la Avenida de Mayo, en una jornada cargada de consignas contra los femicidios y el desmantelamiento de políticas de género.

El caso de Agostina Vega, cuyo cuerpo fue hallado tras una semana de búsqueda, se convirtió en el motor que impulsó con fuerza la convocatoria de este año.

El documento leído en el acto apuntó directamente a las responsabilidades políticas e institucionales. Exigió la renuncia del ministro de Seguridad de Córdoba, Juan Pablo Quinteros, y la destitución de los fiscales Raúl Garzón e Iván Rodríguez, a quienes acusaron de “desidia organizada” y de haber “desprotegido y garantizado la impunidad” en el caso.

También cuestionaron a la ministra de Seguridad de la Nación, Alejandra Monteoliva, por calificar el crimen como “homicidio” y no como femicidio.

Un país que sigue contando víctimas

La marcha dejó imágenes potentes. Entre los carteles, uno sintetizó el clima de urgencia: “Estamos a 8 femicidios del Mundial”, en referencia al torneo que comienza el 11 de junio.

Las manifestantes también recordaron a Dulce María Candia, de 17 años, asesinada en Misiones, y a Noelia Romero, víctima en la provincia de Buenos Aires.

El documento difundido por el colectivo fue extenso y contundente. Entre 2017 y 2025 se registraron 2.158 femicidios en Argentina, lo que equivale a uno cada 36 horas, según la Oficina de la Mujer de la Corte Suprema.

Además, denunciaron que el gobierno de Milei “eliminó las ya insuficientes políticas para prevenir, atender y erradicar las violencias por motivos de género” y que la mayoría de las provincias “retiraron o vaciaron sus políticas públicas en materia de género y diversidad”.

El movimiento Ni Una Menos, nacido el 3 de junio de 2015 tras el asesinato de una adolescente embarazada en Santa Fe, volvió a replicarse este año en decenas de ciudades del país.

Once años después, el grito sigue siendo el mismo: vivas, libres y sin miedo.

Fotos: Jennifer Gómez