Ahora en proceso de jubilación fue la primera vicepresidenta del Sindicato de Trabajadores de la Alimentación de Criciúma y Región (SINTIACR), algo inusual en el mundo sindical de la alimentación donde todavía es difícil la participación protagónica de la mujer. «Zé», como todo el mundo la identifica, es una militante brava, con 32 años de labor en el frigorífico JBS de Forquilinha. Una sobreviviente.









