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Se estrenó en Porto Alegre el documental sobre la trayectoria del fotógrafo Aurelio González

Homenaje, memoria y resistencia

Este lunes 31 de agosto, Porto Alegre fue escenario de una nueva proyección del documental El fotógrafo que escondió y salvó la historia, una película que recupera la extraordinaria trayectoria de Aurelio González y el valor de las imágenes como herramienta de memoria y resistencia.

Amalia Antúnez

1 | 9 | 2026

A las 19 horas, en el CineBancários, ante un auditorio colmado, estuvieron presentes los realizadores Milton Cougo, Itamar Aguiar y Marco Antonio Villalobos, junto al protagonista de la historia, el uruguayo Aurelio González, fotógrafo y militante de la memoria, acompañado por su compañera de vida, la holandesa Rientje Roodenburg.

La presentación reunió también a figuras históricas de la defensa de los derechos humanos en Brasil, entre ellas nuestro querido amigo y asesor Jair Krischke, del Movimiento de Justicia y Derechos Humanos (MJDH) de Porto Alegre, y Olívio Dutra, exgobernador de Rio Grande do Sul, además de militantes, referentes sociales y personas vinculadas a la defensa de la memoria y los derechos humanos.

Estrenado en Montevideo en julio, el documental es, entre otras cosas, un homenaje a un fotorreportero que tuvo el coraje de registrar uno de los momentos más dramáticos de la historia reciente de Uruguay.

En 1973, Aurelio documentó el golpe de Estado del 27 de junio y los 15 días de huelga general que siguieron, además de numerosas movilizaciones, actividades sindicales y acontecimientos políticos ocurridos antes y después de la ruptura institucional.

Pero su tarea no terminó detrás de la cámara. Antes de pasar a la clandestinidad y al exilio, Aurelio tomó una decisión que décadas después adquiriría una dimensión histórica: esconder y preservar su archivo y el archivo fotográfico de El Popular, diario del Partido Comunista del Uruguay para que el que trabajaba entonces, para evitar que esas imágenes fueran destruidas, desaparecieran o fueran usadas contra las personas que en ellas aparecían.

Hoy, ese acervo de más de 70.000 fotografías constituye un extraordinario testimonio de una época que la dictadura quiso silenciar y que, sin embargo, sobrevivió en imágenes.

La película también es un homenaje al oficio de fotógrafo y al periodismo comprometido, a quienes entienden que registrar la realidad es asumir una responsabilidad con su tiempo.

A través de la historia de Aurelio, los realizadores reivindican una profesión capaz de transformar una cámara en testigo, una fotografía en documento y un instante en memoria.

Fotos: Itamar Aguiar y Milton Cougo