Lula en la ONU
No se guardó nada. En su discurso ante la Asamblea General de Naciones Unidas el presidente de Brasil, Luis Inácio Lula da Silva, criticó la política imperial de Naciones Unidas, defendió el multilateralismo y dijo que en el mundo “la democracia está en jaque” ante el avance de las fuerzas de extrema derecha y la inacción de la propia ONU.
Gerardo Iglesias
22 | 9 | 2026

A pocas semanas de las elecciones en Brasil, en las que intentará la reelección y se enfrentará sobre todo al candidato de ultraderecha Flávio Bolsonaro, Lula acusó a Estados Unidos de intentar incidir en los resultados de los comicios.
“Un puñado de tecno-oligarcas quiere resucitar una versión de neoliberalismo digital sin reglas ni transparencia”, dijo, denunciando la “injerencia externa en procesos electorales” en su país.
Un informe de la Agencia Brasileña de Inteligencia que se filtró esta semana alerta sobre el “riesgo crítico” de que Washington busque interferir en las elecciones de octubre, como ya lo hizo en varios países de América Latina, desde Honduras a Colombia, pasando por Ecuador, Chile o Perú.
“Brasil no cabe en el patio trasero de nadie”, y resistirá “las tentaciones hegemónicas de la mayor potencia del mundo”, afirmó.
En su esperada intervención en tanto portavoz informal de países del sur global, Lula dijo que la “ONU está atravesando el momento más crítico de su historia”.
“La credibilidad de la ONU nunca ha sido tan baja”, dijo, como lo demuestra su incapacidad para frenar guerras o genocidios como el que está cometiendo Israel en Palestina con la complicidad de las principales potencias occidentales, en especial Estados Unidos.
“El multilateralismo es un pilar indispensable frente a un panorama global fragmentado por la proliferación de conflictos armados”, defendió, y volvió a cargar contra un organismo como el Consejo de Seguridad, cuya integración permanente carece de representación de los países del antes llamado Tercer Mundo.
“Somos todos rehenes del inmovilismo de un Consejo de Seguridad que no cumple su papel”, dijo.
El discurso de Lula resonó como la contracara del que pronunció el presidente argentino de ultraderecha Javier Milei, absolutamente alineado con la política exterior de Estados Unidos y el creciente oleada fascistoide que asola al mundo.
