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La producción de alimento bajo ataque israelí

El hambre como arma de guerra

En sus ataques a Gaza, y también a Cisjordania, Israel no se ha limitado a asesinar al menos a 75.000 personas en tres años. También se ha dedicado a destruir sistemáticamente los medios de subsistencia del pueblo palestino.

Daniel García

20 | 10 | 2026

En Gaza, invernaderos, sistemas de irrigación, plantas de procesamiento de alimentos, la ganadería y las actividades pesqueras han sido arrasados. El acceso a la alimentación se ha visto drásticamente restringido y el hambre se utiliza como arma de guerra contra la población civil junto con la destrucción de las tierras de cultivo.

En Cisjordania, los agricultores enfrentan agresiones diarias, confiscación de tierras y la tala sistemática de sus olivos por parte de colonos respaldados por el ejército de ocupación.

Durante la temporada de cosecha, a muchos campesinos se les impide acceder a sus parcelas, sufriendo agresiones físicas o arrestos por el solo hecho de cultivar sus tierras.

GUAFIW:
12.000 afiliados organizados y resistiendo

Hace algunas semanas tuvimos la oportunidad de conocer representantes del Sindicato General de Trabajadores de las Industrias Agrícolas y Alimentarias (GUAFIW), organización afiliada a la UITA, quienes transmitieron un informe desgarrador.

Debido a que gran parte del trabajo en el campo recae en la mano de obra familiar y estacional, el sindicato establece comités de trabajadores mediante consejos locales para integrar a estos sectores no tradicionales dentro de la estructura sindical.

Asimismo, ─anexaron─ que la organización monitorea y documenta de manera continua las violaciones a los derechos laborales, las restricciones de movilidad y los abusos contra quienes laboran en los campos, incluidos los empleados en asentamientos ilegales.

Solidaridad internacional

Respaldados por la Corte Internacional de Justicia (CIJ) ─que declaró ilegal la ocupación de los territorios palestinos─, la delegación del GUAFIW compartió una carta en la que se solicita el respaldo a las organizaciones afiliadas a UITA y al movimiento sindical en las acciones siguientes:

  • Exigir protección internacional urgente para las y los trabajadores agrícolas en Gaza y Cisjordania, garantizando su derecho a cultivar la tierra de forma segura.
  • Desplegar una misión internacional de monitoreo durante la temporada de cosecha de olivas para documentar abusos y resguardar el acceso seguro de los campesinos a sus parcelas.
  • Poner fin a todo intercambio comercial de productos originados en asentamientos ilegales y exigir rendición de cuentas por violaciones al derecho internacional.
  • Canalizar apoyo directo a los sindicatos y cooperativas agrícolas palestinas para la reconstrucción del sector productivo y alimentario.
  • Reafirmar el respaldo a la solución de dos estados, basada en las resoluciones de la ONU y el derecho internacional, como fundamento para garantizar la paz, la seguridad y la dignidad humana.

La solidaridad internacional no puede quedarse en declaraciones. Desde nuestra región, donde el trabajo rural y la producción de alimentos también están en el centro de las disputas por la tierra y la soberanía, tenemos la responsabilidad de acompañar la resistencia del pueblo palestino.

Defender a quienes producen alimentos es defender el derecho de los pueblos a vivir, trabajar y decidir su futuro. Porque mientras Israel destruye tierras y medios de subsistencia, la respuesta del movimiento sindical debe ser más organización, más solidaridad y una condena firme a la utilización del hambre como arma de guerra.


Foto: Daniel García