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Se profundizan los conflictos con MBRF en Tacuarembó y Tarariras

La Federación Obrera de la Industria de la Carne y Afines (FOICA) enfrenta nuevos focos de conflicto con la transnacional MBRF (antes Marfrig) en sus plantas de Tacuarembó y Tarariras, en medio de reclamos por incumplimientos laborales, reducción de personal y posibles rebajas salariales.

Amalia Antúnez

18 | 6 | 2026

En el Frigorífico Tacuarembó, el sindicato AOEFRIT anunció la profundización de las medidas gremiales ante los reiterados incumplimientos de acuerdos y convenios por parte de la empresa.

A la limitación de jornada que mantiene desde enero, el sindicato resolvió suspender de forma inmediata las tareas vinculadas al ganado proveniente de feedlots.

Según explicó a La Rel el presidente de AOEFRIT, Hugo Gálvez, la decisión responde al agotamiento de las instancias de negociación y a la falta de respuestas concretas por parte de la empresa.

Los trabajadores exigen el cumplimiento de los compromisos asumidos y sostienen que mantendrán las medidas hasta que se respeten los acuerdos alcanzados.

Paralelamente, en la planta de Tarariras las negociaciones permanecen estancadas.

De acuerdo con fuentes sindicales, los trabajadores habían aceptado inicialmente una reducción de personal como condición para reactivar las actividades.

Sin embargo, denuncian que MBRF pretende avanzar ahora además con una rebaja salarial, una propuesta que el sindicato ALPEC rechaza por considerar que traslada a los trabajadores el costo de la reestructuración empresarial.

En ese marco, el sindicato ha participado en reuniones tripartitas con representantes de la empresa y del gobierno en busca de una salida negociada que preserve el empleo y las condiciones laborales.

Inversiones millonarias y conflictos laborales

La situación genera especial preocupación en el movimiento sindical debido a que se produce en momentos en que MBRF acaba de concretar una inversión cercana a los 70 millones de dólares en el complejo industrial de Tacuarembó, presentado por la compañía como uno de los proyectos más importantes de la industria frigorífica uruguaya de los últimos años.

La ampliación permitió incrementar significativamente la capacidad de faena y procesamiento de la planta y fue anunciada por la empresa como una apuesta estratégica para fortalecer sus exportaciones desde Uruguay.

Sin embargo, para los sindicatos resulta contradictorio que mientras la transnacional realiza inversiones millonarias y proyecta aumentar su producción, mantenga conflictos vinculados al incumplimiento de acuerdos laborales, la reducción de puestos de trabajo y la eventual rebaja de salarios.

La situación es particularmente sensible en Tarariras, una localidad que en los últimos años ha sufrido el impacto de la pérdida de empleos industriales y que observa con preocupación cualquier nuevo proceso de ajuste.

Crisis de la industria frigorífica

Los conflictos se desarrollan además en un contexto complejo para el sector cárnico uruguayo. La industria frigorífica atraviesa uno de los momentos más difíciles de las últimas décadas, afectada por la caída de la faena, la reducción de mercados y una creciente concentración empresarial.

En este escenario, la FOICA reclama garantías para la preservación del empleo, el respeto de los convenios colectivos y condiciones de trabajo dignas, al tiempo que advierte sobre el riesgo de que la crisis sea utilizada para avanzar sobre derechos conquistados por los trabajadores.

Foto: Rel UITA