Ante los crecientes casos de acoso y violencia laboral en la industria panificadora
Nuestra organización afiliada, la Mesa Coordinadora del Pan y Afines ─que nuclea a sindicatos de panificadoras y confiterías de todo Uruguay─ viene denunciando desde hace más de un año diversas situaciones de acoso moral, sexual y antisindical, particularmente en el ámbito de las panaderías artesanales.
Amalia Antúnez
5 | 5 | 2026

Estas acciones se intensificaron tras tomar conocimiento de un caso grave de violencia en una panadería de Montevideo, que puso en evidencia una problemática más extendida en el sector.
En la rama de panificación artesanal persisten condiciones de trabajo precarias, debilidad en los mecanismos de denuncia y una alta exposición de trabajadoras a prácticas de acoso, abuso de poder y represalias por organización sindical.
La alta informalidad o baja sindicalización, en especial en el interior del país, tienden a agravar estas problemáticas.
Frente a esta realidad, el gremio impulsó una estrategia de visibilización mediante denuncias públicas y acciones ante organismos estatales, con el objetivo de erradicar estas conductas.
Como resultado, este lunes 4 de mayo se firmó un compromiso tripartito en el Ministerio de Trabajo y Seguridad Social.
La instancia contó con la presencia de un nutrido grupo de trabajadoras y trabajadores. Muchas de las compañeras asistentes han sido víctimas de acoso laboral y destacaron la importancia de la acción sindical para alcanzar este avance.
Para Luis Echevarría, presidente de la Mesa Coordinadora del Pan y Afines, el acuerdo representa un paso clave, especialmente por la incorporación del sector empresarial:
“Que la Cámara de Industriales Panaderos del Uruguay (CIPU) haya asumido el compromiso, más allá de que muchas panaderías artesanales no estén afiliadas, es un logro importantísimo, sobre todo en lo que refiere a fortalecer la organización sindical de base”, señaló al término de la audiencia.
La declaración establece la tolerancia cero frente al acoso y la violencia laboral en la industria panificadora, con el objetivo de promover ambientes de trabajo seguros y respetuosos.
Este acuerdo constituye además un paso previo hacia la elaboración de un protocolo obligatorio para el sector.
Se reafirma así el compromiso con la erradicación de toda forma de violencia y acoso laboral, en línea con el Convenio 190 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), aprobado por ley en 2019 y ratificado internacionalmente en 2020, siendo Uruguay el primer país en hacerlo.
Asimismo, este avance sienta un precedente relevante que podría extenderse a otras ramas de actividad.
Como siguiente etapa, las partes acordaron trabajar en el desarrollo de un protocolo específico y consensuado, con especial atención a las panaderías artesanales, donde persisten mayores riesgos de persecución, acoso y vulneración de derechos laborales.
