Gerardo Iglesias

Gerardo Iglesias (Uruguay) - gerardo@rel-uita.org

¿Y ahora qué…?

Al borde de la huelga el 9 de setiembre el Sindicato Nº2 de Soprole y la compañía llegaron a un preacuerdo. El júbilo duró poco. La gerencia de Soprole notificó días después que la neozelandesa Fonterra −que detenta el capital mayoritario en la empresa− colocaría sus activos a la venta.

Brazil, a toxic agrochemical paradise

The news was featured on the “crime” pages in the press of both countries: On Tuesday, September 28, over 630 kilograms of toxic agrochemicals were seized in Brazil, after being smuggled into the country from neighboring Uruguay. Brazil has long been the South American emporium of toxic agrochemicals, both legal and illegal. The government of Jair Bolsonaro has now turned the country into a paradise for such substances.

Un presidente sindical todo terreno

Sérgio Guedes presidente del Sindicato de Trabajadores de la Industria de Dulces y Conservas Alimenticias do Rio Grande do Norte (Sinddocern), es un hombre de acción, un compañero que se asfixia detrás de un escritorio, un dirigente cercano a la gente, a las causas populares y que lucha por la democracia.

La solidaridad de orilla a orilla

En Uruguay hay un único centro de producción de productos Coca Cola. Siempre se mencionó que Montevideo Refrescos SRL (MONRESA, fundada en 1943), era para la compañía global un ámbito “de pruebas y ensayos”, registrándose cambios múltiples e incesantes en las áreas administrativa, logística y de producción que en muchos casos no tenían sentido alguno y eran desechados con la misma rapidez con que eran implementados.

Brasil, paraíso de los agrotóxicos

La noticia apareció en las páginas “policiales” de medios de prensa de los dos países: el martes 28 fueron incautados en Brasil más de 630 kilos de agrotóxicos introducidos ilegalmente desde el vecino Uruguay. Desde hace muchos años Brasil es el emporio sudamericano de los agrotóxicos, legales e ilegales. El gobierno de Jair Bolsonaro lo ha convertido en un paraíso.

La dura vida de la zafralidad

Una escarcha blanquecina cubre los alrededores del local sindical. La grama cruje debajo de las suelas. Resbalar y volar por los aires es una posibilidad cierta, acechante. Ingreso a la casa, los compañeros están alrededor de un brasero improvisado. El frío se insubordinó en Salto.

Sintraica se adhiere a la UITA

En febrero de 2018 cientos de cortadores de caña del Ingenio Taboga paralizaron las actividades. El Sindicato de Trabajadores de la Industria de la Caña (Sintraica) denunciaba entonces un sinnúmero de violaciones. Desde ese tiempo la Rel UITA acompaña a esta organización, donde dos mujeres son el pívot de todos sus movimientos.