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Día Internacional de Seguridad y Salud en el trabajo

La OIT pide mayores inversiones en la salud

Las pandemias como la de COVID-19 y las que probablemente vendrán pueden ser mejor resueltas si se priorizan las inversiones públicas en la salud, un sector que ha recibido ataques privatizadores en todo el mundo.
Foto: Gerardo Iglesias

En este 28 de abril, Día Internacional de la Seguridad y la Salud en el Trabajo, la Organización Internacional del Trabajo (OIT) puso el énfasis en las enfermedades infecciosas en el ámbito laboral y en lo relacionado con la protección del personal sanitario y las inversiones en ese sector.

“Los trabajadores y trabajadoras que prestan servicios esenciales, en particular en el ámbito sanitario y el de respuesta a situaciones de emergencia en primera línea, corren un elevado riesgo de infección”, señaló en un comunicado.

La OIT denunció la situación de indefensión en que se encuentran los trabajadores y las trabajadoras del sector de la salud en muchísimos países, al no contar con equipos adecuados de protección en razón de las carencias que padecen los servicios públicos que han padecido políticas de desmantelamiento.

La pandemia de COVID-19 ha agravado también las condiciones de salud y seguridad de muchísimas otras categorías de trabajadores y trabajadoras, en particular de quienes laboran en la informalidad, que en el continente americano superan los 300 millones.

Esas personas, pertenecientes obviamente a los sectores más pobres de la sociedad, se ven obligadas a salir a trabajar de todas maneras, a pesar de los riesgos que corren.

La crisis del nuevo coronavirus provocó un aumento sideral del desempleo en todo el mundo, un problema que se siente con mucha mayor virulencia en los países con menores niveles de protección social.

Los países en desarrollo van a ser los más afectados, y el nivel de pobreza será cada vez mayor”, advierte el documento de la agencia.

La OIT llamó en ese sentido a todos los gobiernos a tomar medidas para subsidiar a los sectores más afectados por la pandemia y tendientes a conservar las fuentes de empleo y los ingresos de trabajadores y trabajadoras.

El Día Internacional de la Seguridad y la Salud en el Trabajo fue instituido en 2003 para reclamar políticas públicas de prevención de los accidentes y enfermedades laborales, en coincidencia con la celebración de la Jornada Internacional de Conmemoración de los Trabajadores Fallecidos y Lesionados.

De acuerdo a cifras de la OIT, alrededor de 2,8 millones de personas mueren cada año en promedio en el mundo como consecuencia de accidentes laborales o enfermedades contraídas en su trabajo y otras 374 millones padecen lesiones no mortales.

En las Américas, la agencia relevó el año pasado 11,1 accidentes laborales mortales por cada 100.000 empleados en la industria, 10,7 en la agricultura y 6,9 en los servicios.