La Jornada

“No nos podrán silenciar”

Por primera vez se logró sindicalizar una tienda de Starbucks, y continúa la pugna para realizar lo mismo en un almacén de Amazon, mientras enfermeras, mineros, maestros, trabajadores académicos y de medios, choferes, así como trabajadores “esenciales”, sobre todo migrantes, realizan huelgas y otras acciones que parecen indicar un renacimiento del movimiento laboral en Estados Unidos en una coyuntura económica marcada por la mayor desigualdad en un siglo.

Un hábito

Las autoridades laborales de Estados Unidos presentaron una denuncia acusando al gigante del comercio electrónico Amazon de amenazar y vigilar a trabajadores que intentan organizar un sindicato en un depósito de Nueva York.

Cuando aguacates, deforestación y cárteles van de la mano

En las montañas de pino del oeste de México, donde los taladores arrasan con laderas enteras para plantar aguacate, los habitantes han tomado la lucha contra la tala ilegal por su propia mano. Dicen que el aguacate les reduce el suministro local de agua y atrae a los cárteles del narcotráfico en busca de dinero por extorsiones.

Cultura con vocación social

Un total de nueve grandes redes de pescadores, colgadas en espiral en la Galería Central del Museo Universitario del Chopo a las que se les ha dado color, emulan de manera “poética” el momento en que sus dueños las tiran al aire antes de caer al agua.

Atajar el encarecimiento

En el último año, las cinco empresas productoras y comercializadoras de alimentos más grandes de México incrementaron 22 por ciento su valor de mercado. Pero para los ciudadanos ese crecimiento corporativo se acompaña de un aumento considerable de los alimentos de mayor consumo.

Las principales víctimas de la explotación salarial

Audelia Molina, una migrante mexicana, ganaba 10 centavos por cada prenda que recortaba en un taller de Los Ángeles, la capital de la confección de prendas de vestir de Estados Unidos. Su sueldo era tan bajo que empezó a trabajar 11 horas diarias para aumentar su producción. Cuando pidió un aumento, su supervisor se lo negó, por lo que en julio de 2017 ella renunció y acudió a un abogado laboral para que la ayudase a radicar una demanda por salarios impagos ante la Comisión del Trabajo de California.