“Las vacaciones no son un privilegio. Son un derecho. Y los derechos, cuando se privatizan, se abandonan o se convierten en un negocio, dejan de ser derechos para transformarse en privilegios reservados”.


“Las vacaciones no son un privilegio. Son un derecho. Y los derechos, cuando se privatizan, se abandonan o se convierten en un negocio, dejan de ser derechos para transformarse en privilegios reservados”.

Implantar camas elevables y carros motorizados, controlar las cargas de trabajo y reconocer el derecho a una jubilación anticipada para las camareras de piso no son privilegios ni costes innecesarios. Son medidas de justicia, de salud pública y de responsabilidad.

Mientras sigan existiendo jornadas interminables, salarios insuficientes y condiciones laborales que dificultan la vida personal y familiar, seguirá siendo complicado atraer y mantener profesionales.

Mientras el turismo bate récords históricos de ingresos y visitantes, miles de familias trabajadoras afrontan mayores dificultades para acceder a una vivienda digna, soportar el coste de la vida o seguir viviendo en los barrios donde nacieron.

Desde la derecha más extrema hasta la socialdemocracia, todos los partidos representados en el parlamento de Cantabria rechazaron el despido de 49 trabajadores de la planta de Nestlé en la localidad de La Penilla.

Los salarios no acompañan la escalada de precios del sector de la hostelería en Andalucía, y la consecuencia es evidente: pérdida de poder adquisitivo, dificultades de acceso a la vivienda y aumento de las desigualdades.

España es uno de los países europeos donde Nestlé más reducirá personal, a pesar de haber registrado ingresos récords el año pasado como producto del dinamismo del mercado local, según reconoció la propia empresa.

Recurriendo a las justificaciones de siempre –“cambios de hábitos de consumo”, “reestructuración empresarial” –a pesar de haber obtenido beneficios récord en el país en 2025, Nestlé anunció el despido colectivo del 7 por ciento de su plantilla en España.

Miles de millones de euros de todos van a parar a unos pocos, mientras los centros de salud se saturan y los hospitales se tensionan en función de una estrategia del gobierno andaluz controlado por el Partido Popular de recortar el presupuesto público.

El turismo genera actividad económica, pero también evidencia importantes desequilibrios laborales: contratos parciales involuntarios, salarios bajos, sobrecarga de trabajo y, en muchos casos, incumplimiento de convenios, apunta el histórico dirigente de Hostelería y Turismo de Comisiones Obreras en esta nota.