En 1981 se instituía el Día Internacional del Detenido Desaparecido, en memoria de las decenas de miles de personas secuestradas y asesinadas por razones políticas. La iniciativa había sido presentada ese mismo año por la recién creada Federación Latinoamericana de Asociaciones de Familiares de Detenidos Desaparecidos (Fedefam).








