Ambas confederaciones son afiliadas a la UITA y representan más de un millón y medio de trabajadores y trabajadoras del sector de la alimentación y el pasado martes 31 manifestaron públicamente su repudio a la iniciativa del Poder Ejecutivo Federal, que editó la (Medida Provisoria) MP 1045 que este miércoles 1 de setiembre fue finalmente desechada por el Senado.









