La transnacional estadounidense Unilever, número uno mundial en el sector de la alimentación, cerró una de sus plantas en la provincia argentina de Mendoza, despidiendo a 60 trabajadores y trabajadoras.


La transnacional estadounidense Unilever, número uno mundial en el sector de la alimentación, cerró una de sus plantas en la provincia argentina de Mendoza, despidiendo a 60 trabajadores y trabajadoras.

Una nueva investigación científica realizada en Uruguay y Perú revela una muy alta presencia de glifosato en alimentos de consumo habitual como fideos, lentejas, arroz, leche en polvo, pavo en lata y maíz.

El lunes 6 de julio falleció Carlos Amorín, periodista que logró, tempranamente, ensayar un periodismo comprometido, de investigación y de denuncia ante los abusos del poder económico sobre el ambiente y sus poblaciones.

Uruguay | TRADE UNIONS | AMBEV AmBev workers fighting for survival Con la soga al cuello Management at Fábricas Nacionales …

La dirección de Fábricas Nacionales de Cerveza de Uruguay (FNC, propiedad de la transnacional AmBev) está jugando al gato y al ratón con sus trabajadores, manteniéndolos en vilo en cuanto a su continuidad laboral.

El gobierno de Rodrigo Paz sacó los militares a la calle y logró desactivar las movilizaciones que paralizaron a Bolivia por casi dos meses.

Estados Unidos e Israel tienen un don: con las guerras y masacres que lanzan continuamente logran desplazar la atención de otras anteriores, aunque sean de mayor entidad. De lo que sucede en Palestina ya casi ni se habla.

A Israel no le falta nada en cuanto a violación de normas reconocidas internacionalmente: en Líbano, además de no respetar un cese al fuego que firmó, está usando armas químicas en sus ataques.

Se llamaba Lydia Estela Mercedes Miy Uranga y en unos pocos días, el 28 de junio, iba a cumplir 96 años. Desde otro día de junio, el 17, de hace 51 años, vivió buscando algún rastro de su hijo Alejandro.

A más de cuarenta días de iniciadas unas movilizaciones que han ido sumando cada vez más sectores, la situación en Bolivia permanece incambiada, con un gobierno cada vez más presionado desde su flanco derecho para que decrete el estado de excepción y unas organizaciones sociales que no ceden.