Se intensifican las protestas en Ecuador y
también la violencia represiva


Se intensifican las protestas en Ecuador y
también la violencia represiva

Tribunal revisará medidas cautelares

Desde Ginebra y a través de la voz de mi querido amigo y compañero en el socialismo Dan Gallin he recibido en Madrid la noticia de la muy reciente muerte de una persona muy especial para el que suscribe esta semblanza: mi hermano y respetado amigo Enildo Iglesias.

Mirá los muros anteriores https://flic.kr/s/aHsm4UpgXS

Nuestra organización afiliada el Comité de Empresa Nacional de Trabajadores de Nestlé Ecuador se sumó a las protestas populares contra el paquetazo decretado el pasado martes 2 por el gobierno de Lenín Moreno.

A fines de octubre se realizará en Brasilia el segundo Congreso de la Confederación Nacional de Trabajadores Asalariados y Asalariadas Rurales (Contar). Gabriel Santos, secretario general de la Federación de Trabajadores Rurales de Rio Grande do Sul, conversó con La Rel de los desafíos a asumir por la nueva directiva en un escenario altamente desfavorable para la clase trabajadora en general y la rural en particular.

El jueves 3 el pueblo ecuatoriano salió a las calles a protestar pacíficamente contra las medidas económicas y fiscales del gobierno de Lenín Moreno. Los miles de manifestantes fueron brutalmente reprimidos, hubo más de 200 detenidos y decenas de heridos, lo cual certifica el buen estado de salud del aparato represor y su intencionalidad política.

Crece la tensión social y se incrementa la represión

Estas reformas como las que vienen siendo impuestas en España, Brasil y propuestas en Perú y Argentina -por citar algunos casos- son un fenómeno mundial, y todas ellas tienen un común denominador: bajar el costo del trabajo, precarizar las condiciones laborales y privilegiar el capital por encima de todo y todos.

El modelo agrícola aplicado mayoritariamente en Uruguay está explotado por el agronegocio, que en su afán de obtención de ganancias deja de lado cosas tan importantes como la conservación de la tierra y el agua, contamina con toda clase de venenos, atenta contra la vida y, por supuesto desprecia el trabajo digno y viola el derecho de sus trabajadores a organizarse sindicalmente.