Por un puñado de dólares

Desde el domingo pasado los trabajadores del mercado de productos agrícolas de Hunts Point, situado en el barrio del Bronx de Nueva York, se mantienen en huelga en reclamo de mejoras salariales y de una mayor cobertura frente a la pandemia de Covid 19.

“Siete meses y siete muertes tarde”

Una planta frigorífica de la compañía JBS en Greeley, Colorado fue multada en 15.000 dólares por “insuficiente protección” a sus trabajadores contra el Covid-19, una cifra a todas luces inmoral e insuficiente teniendo en cuenta que siete funcionarios de la compañía murieron a causa del coronavirus.

Con acento latino

Los frigoríficos son, en todo el mundo, fuente de contagios de coronavirus. Y si son de JBS, más aún. En Estados Unidos, filiales de la transnacional brasileña son escenario de un “preocupante aumento de la pandemia”, según constató el Departamento de Salud del estado de Utah. Los más afectados: los trabajadores y las trabajadoras de origen hispano.

The american way of die

En un país fundado desde la violencia religiosa de los puritanos colonizadores, y luego forjado en la violencia genocida, desarrollado en la violencia de la codicia y el esclavismo, fogoneado en la alerta y el miedo permanente a ataques posibles, bizarros o imposibles, y cuya mayoría blanca ̶ cada vez más exigua ̶ asume como natural su superioridad desde la cuna precisamente por eso, por ser blanca, el asesinato de George Floyd el pasado 25 de mayo por un policía debería haber sido algo “casi normal”.

Tremenda hipocresía

Quienes asistieron a la 11 Conferencia de Empresas y Derechos Humanos organizada por Coca Cola Company el 12 de setiembre en su sede de Atlanta se encontraron en la entrada con un grupo de cincuenta sindicalistas que denunciaban las continuas vulneraciones de los derechos humanos cometidas por la empresa.