Sus restos habían sido hallados el 30 de julio pasado en una tumba clandestina en un predio militar: desde el martes 24 de setiembre se sabe que pertenecían a Luis Eduardo Arigón.


Sus restos habían sido hallados el 30 de julio pasado en una tumba clandestina en un predio militar: desde el martes 24 de setiembre se sabe que pertenecían a Luis Eduardo Arigón.

El Grupo Profesional de Trabajadores y Trabajadoras de la Agricultura de la UITA (GPTA) reunido en Bogotá los días 18 y 19 de septiembre adhirió a la campaña mundial que exige la libertad de Sonia Maria de Jesus.

Fabio Arias Giraldo y Luis Alejandro Pedraza, respectivamente presidente y expresidente de la Central Unitaria de Trabajadores de Colombia (CUT), adhirieron a la Campaña.

Llevaremos adelante tu legado y tu memoria, y tus hijas, al crecer, sabrán por nosotros que fuiste un hombre franco, valiente, lúcido, cuyo ejemplo, una vez que hayan secado nuestras lágrimas, será portado en lo más alto de nuestro grito de resistencia.

Tenía 46 años, era padre de dos niñas menores de edad, y desde hace largo tiempo sabía que podría acabar como Berta Cáceres, la luchadora ecologista y por los bienes comunes a la que una banda de esbirros a sueldo de una hidroeléctrica asesinara en 2016. Así se lo habían advertido en 2021 y así sucedió.

Organizaciones territoriales exigen castigo para autores materiales y mandantes.

Como lo anunciáramos, la Federación Latinoamericana de Asociaciones de Familiares de Detenidos-Desaparecidos (FEDEFAM), adhirió a la Campaña por Sonia Libre, compartiendo información en todas sus redes.

Nuestro asesor en derechos humanos y referente en la materia, Jair Krischke, en su audición semanal en radio Centenario de Montevideo habló sobre la reinstalación de la Comisión Especial sobre Muertos y Desaparecidos Políticos (CEMDP), suprimida en 2022 por el gobierno de Jair Bolsonaro.

Nuevo informe de Global Witness sobre violencia contra defensores de la tierra y el medio ambiente

La búsqueda de los restos de los detenidos desaparecidos en la última dictadura cívico militar en Uruguay está signada por la falta de información fidedigna de los responsables de esas desapariciones y de sus cómplices. Sin embargo, el grito por verdad y justicia de gran parte de la sociedad persiste.