La impunidad permanente

Tras esperar en vano por más de dos años que se investigaran a fondo las amenazas de muerte que recibieron de un comando paramilitar, la mayor parte de las víctimas de ese delito denunciaron al Estado uruguayo ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH).

Porque el color de la sangre jamás se olvida

El 31 de enero de 1980, un grupo de campesinos, acompañados por pobladores, estudiantes, obreros y cristianos, ocupó pacíficamente la Embajada de España, como un último recurso para hacerse escuchar y demandar el fin de la represión en sus comunidades.