El sector cárnico, campeón en accidentes laborales, defiende el fin de las pausas


El sector cárnico, campeón en accidentes laborales, defiende el fin de las pausas

La demanda fue iniciada por el Ministerio Público del Trabajo (MPT).

El establecimiento, en 2013, de la norma de salud y seguridad (NR 36), para la industria de procesamiento de carne y sus derivados, fue un gran avance para los derechos de trabajadores y trabajadoras en Brasil.

El 18 de enero, en el ingenio União Industria, en el interior de Pernambuco, un accidente dejó como saldo dos muertos y 16 heridos. Se trata de una de las tantas empresas de la región que no cumple con las condiciones establecidas por ley para el transporte de los trabajadores rurales en las zonas de cultivo y corte de la caña de azúcar.

“En BRF de Carambeí, en menos de dos semanas, tuvimos más de cien ausencias de trabajadores y trabajadoras debido al Covid 19. Como resultado, hubo dos accidentes graves con amputación de falanges de dedos, uno en el sector de Colgado de los pollos y otro en Evisceración”, denunció Wagner do Nascimento, dirigente del Sindicato de Trabajadores de la Alimentación de Carambeí en Paraná.

La abogada y activista de la Sociedad Maranhence de Derechos Humanos (SMDH) Alessandra Farias Pereira, conversó con La Rel acerca de la nueva ola de violencia contra defensoras y defensores del ambiente, de los derechos humanos, sindicalistas y pueblos originarios, que cobró la vida de una familia entera hace algunas semanas.

Para las confederaciones sindicales brasileñas es imprudente revisar una norma que protege a los trabajadores y las trabajadoras de los frigoríficos y que representa un logro de la clase obrera.

Como todos los años el Movimiento de Justicia y Derechos Humanos de Brasil (MJDH) convoca junto a organizaciones fraternas, entre las que se encuentra la Rel UITA, el Premio Derechos Humanos de Periodismo.

É com imensa tristeza que comunicamos que dia 18, um grave acidente tirou a vida de 4 pessoas e deixou …

Madre, padre e hija: los mataron a balazos en la primera semana de 2022 a orillas del Xingú, uno de los mayores afluentes del Amazona. “Zé do Lago”, el padre, y su pareja Marcia se definían como “cuidadores del ambiente”. Desde hace ya un tiempo Brasil está entre los cuatro países más peligrosos para los ambientalistas.